sábado, 29 de noviembre de 2008

Levis Strauss cumplió 100 años..

Es un hallazgo antropológico, un milagro o lo que catzo fuere este
intelectual y estudioso de las relaciones sociales y la cultura ha
cumplido 100 años y lo ha festejado como se merece ayer en París...
Nos ha regalado un legado cultural e intlectual como pocos y a partir
de él muchas cosas se han dicho, se han teorizado y pensado.
Lo hemos estudiado tantas veces y, creo, aún debemos hacerlo por que
es el Padre de muchas cuestiones que aún estudiamos y pensamos.
Desde aquí un sencillo homenaje, recordándolo e invitando que, además
de estudiarlo, lo lean con gusto ya que tiene cosas dichas muy
bellas...y merecen ser disfrutadas.
Saludos, buen sábado y a descansar.
Comparto con vosotros lo que Crítica publico ayer haciendo un rastreo
de su biografía y un merecido homenaje de alguien que lo conoció de
cerca.


Papá cumple cien años
A su merecida fama de padre de la antropología, al autor de Tristes
trópicos hay que agregarle un mérito más: hoy llega a su centésimo
aniversario. La opinión de su colega Alejandro Grimson.
Uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX cumple hoy un
siglo de vida: se trata de Claude Lévi-Strauss, el padre del enfoque
estructuralista de las ciencias sociales, quien ha esparcido su
influencia sobre la filosofía, la sociología, la historia, la teoría
literaria y, por supuesto, la antropología.

Lévi-Strauss, que comenzó su actividad intelectual antes de la Segunda
Guerra Mundial, está lúcido y de vez en cuando algún caminante se lo
puede cruzar por las calles de París. Nacido en Bruselas, Bélgica, el
28 de noviembre de 1908, el intelectual es hijo de judíos franceses
agnósticos y estudió Derecho y Filosofía en la Sorbona, en Francia. El
autor de Mythologiques ejerció como profesor de esta disciplina hasta
que Marcel Mauss, padre de la etnología francesa, lo invitó a ingresar
en el recién creado departamento de etnografía. Ahí comenzó su carrera
antropológica.

En la jornada homenaje cientos de pensadores y artistas leerán algunos
de los mayores escritos de su prolífica obra en el museo Quai Branly
de París. También se verán documentales sobre su vida y fotos que tomó
en Brasil en su primera misión etnológica en la Amazonia mientras
trabajaba como profesor visitante en la universidad de San Pablo, de
1935 a 1939.

Lévi-Strauss vivió unos años en Estados Unidos, y cuando volvió a
París fue nombrado director asociado del Museo del Hombre y se
convirtió después en director de estudios de la École Pratique des
Hautes Études, entre 1950 y 1974, que combinó junto a sus trabajos
como profesor en el Collège de France y como director en el
Laboratorio de Antropología Social hasta su jubilación en 1982.

"El clásico de las ciencias sociales no es sólo aquel que nos ha
dejado su pensamiento indemne sino también aquel frente al que todos
los nuevos aportes necesitan desarrollarse. En ese sentido,
Lévi-Strauss es una referencia ineludible tanto para continuar una
línea de pensamiento como para contradecirla y una gran parte de la
Antropología de las últimas tres décadas se hizo dialogando y
criticando su trabajo", asegura el antropólogo Alejandro Grimson,
decano del Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES) de la
Universidad de San Martín y presidente de la Reunión de Antropología
del Mercosur.

Para Grimson uno de los aportes más importantes de Lévi-Strauss fue el
de "plantear la relevancia del parentesco y de la estructura de los
matrimonios en la constitución de las sociedades. Entender que algo
tan simple y cotidiano como un casamiento en todas las sociedades es
la base de la organización social, incluso en temas de relaciones, de
discriminación, de jerarquía social. Él planteó que la regla universal
de la prohibición del incesto tiene que ver con la condición de
posibilidad de la sociedad". Entonces, Lévi-Strauss estableció, según
explica Grimson, que la renuncia a casarse con determinados parientes
implica "la obligación de buscar al cónyuge fuera de la unidad
familiar y a partir de eso se estructura un sistema de reciprocidad,
que está en la base de su concepción, porque la sociedad humana sólo
es posible con reciprocidad, porque cuando se quiebra o se excluye a
ciertos sectores se está rompiendo el contrato social".

Hijo intelectual de Émile Durkheim y de Mauss, y estudioso de la obra
de Karl Marx, la lingüística de Ferdinand Saussure y el psicoanálisis
de Sigmund Freud, las líneas de trabajo de Lévi-Strauss, además de los
vínculos parentales, incluyen los procesos mentales del conocimiento y
la estructura de los mitos.

Aunque para Grimson el otro gran aporte tiene que ver con la
exaltación del relativismo entre las distintas maneras de organización
"porque interpela a las sociedades y a los intelectuales para contar
con puntos de vista distintos de los nuestros". Esos aportes tuvieron
un gran impacto fuera de la antropología, lo cual lo convierte, según
el investigador argentino, en uno de los pocos antropólogos "que tuvo
un impacto general en todas las ciencias sociales" en la segunda mitad
del siglo XX. Grimson concluye: "Justamente ese impacto tiene que ver
con la idea de comprender la lógica de aquellos que no tienen la misma
cultura. Eso fue su gran proyecto intelectual y en eso todavía está su
vigencia". Una vigencia en el pensamiento que, aunque hoy cumpla 100
años de vida, será aun más longeva que la de su propio cuerpo.

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