miércoles, 29 de octubre de 2008

La telenovela es contracultural.

Hoy termina una de las apuestas televisivas del año 2008 y una de las
propuestas que no se amilanó por el rating o por no ser primero(
locura que muchas veces afecta a las ficciones televisivas en los
canales más importantes).
Una novela que puso en escena un tema del cual nadie, hasta el momento
de emisión de la novela, hablaba ni pensaba. Además de ofrecer una
buena historia con actuaciones excelentes ( fundamentalmente la de los
malos, creo que Astor Monserrat es "el malo" más logrado desde hace
mucho tiempo), una factura técnica impecable y un tema complejo que
nadie hasta el momento hablaba.
Eso en el panorama árido de la televisión del prime time ( es decir
del horario nocturno) es mucho. Además deja bien parado y plantado de
lo que una telenovela ( género aún visto con desdén por algunos) puede
realizar y rubrica lo que Adriana Bruno plantea el sábado pasado en Ñ
"que la telenovela puede ser contracultural". Interesante idea que
propuestas como estas permiten hacer.
Vidas Robadas visibilizó un tema del cual nadie quiere hablar, fue
consecuente con lo que propuso desde el principio (aún cuando los
números no le daban) y promete un final a pura acción. El capítulo de
anoche fue para alquilar balcones y veremos que nos depara hoy la
novela.
Acá les dejo algunas impresiones que Emanuel Respighi publica en Página 12.
Buen miércoles y a disfrutar del día.


Mucho más que una telenovela
La novela protagonizada por Facundo Arana, Jorge Marrale y Soledad
Silveyra culminará con un capítulo en el que habrá altas dosis de
acción, suspenso y emoción. ¿Qué pasará con Astor Monserrat (Marrale)?
¿Podrá evadir la persecución de la Justicia, de quienes se sintieron
traicionados y de aquellos "socios" en la red de corrupción que lo
tienen en la mira? ¿Logrará escapar Juliana al "síndrome de Estocolmo"
que la ata a Nicolás (Juan Gil Navarro) y recuperar su vida al lado de
Rosario (Silveyra), su madre? ¿Bautista (Arana) logrará salvar a Ana
(Mónica Antonopulus) de la demencia de Nicolás? Todos estos
interrogantes se develarán en un capítulo que promete no dejar
conformes a todos. "Habrá finales felices e infelices de las distintas
líneas de la historia. Si es que el tráfico de personas como temática
puede tener un final", dice Marcelo Camaño, autor del programa junto a
Guillermo Salmerón.

Las transgresiones narrativas que Vidas... impuso en el prime time de
uno de los dos canales líderes no son pocas, teniendo en cuenta el
alto riesgo que este tipo de licencias tiene para la pantalla chica.
No es habitual que los capítulos no tengan continuidad directa entre
el final de uno y el comienzo del otro, como cuando Bautista recibió
un tiro y al capítulo siguiente no se supo qué fue lo que había
pasado: hubo que esperar varios episodios para conocer los detalles a
través de flashbacks. Tampoco lo es la elección de los autores de no
tener la obligación de mostrar en imágenes todo aquello que pasa o
dicen los personajes. Mucho menos quebrar el relato de la trama con un
capítulo a dos personajes, como en el que Astor trata de persuadir a
su hija Ana de que él era una víctima.

"Si les explicábamos a los productores cómo íbamos a contar la
historia, hubiésemos tenido problemas y nos iban a decir que pecábamos
de modernos. Pero el estilo de relato no fue elegido por modernos,
sino que sentimos que era la manera de hacerlo, ya que como
espectadores estamos tan especializados en el género que necesitábamos
nuevas formas", cuenta Camaño. "Sabíamos que la trama del tráfico de
personas –analiza el guionista de Montecristo– iba a ser mucho más
fuerte que cualquier otra historia. Por eso no fuimos por el lado de
tener a nuestro galán disputado entre dos chicas. No sentíamos que
había que contar por ahí. La historia de amor entre Ana y Bautista
tenía que tener sus imposibles dentro de un melodrama, pero el foco
debía estar puesto en lo social y no en polleras. Vidas... fue un
programa hiperrealista con licencias poéticas."

2 comentarios:

  1. Fue interesante ver esta novela...Porque mostro que con ficcion se pude demostrar hechos reales, ademas saco a la luz un tema del que nadie hablaba.
    Por otro lado en lo personal me re enganche con la novela y la segui todos los dias otra cosa que me gusto fue la actuacion de Jorge Marrale haciendo el papel de Astor Monserrat.El cual fue brillante.
    Bueno me despido.
    Muy bueno el blog.
    Raul A. Rodriguez (Amadeo sabattini 5B)

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  2. gracias raul por escribir y por engancharte con la novela
    saludos

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