martes, 16 de septiembre de 2008

El arte que se cotiza en el mundo: ¿estética o negocio?

Damien Hirst revolucionó la escena del arte en los años 90 cuando
aparecía como representante de los YBAs (jóvenes artistas
británicos), llegando a estos días a vender algunas de las obras que
aquí se muestran en la módica suma de 13 millones de euros.
Muchos discuten si su obra es arte o un verdadero negocio, mientras el
muchacho nacido en Bristol y criado en Leeds sigue facturando.
Revisando parte de su obra y su historia creo que además de facturar (
y eso es un tema más de curaduría y de mercado del arte) este muchacho
nos quiere decir algo en sus obras.
La muerte y la fragilidad de la vida son puestas de manifiesto en
estas obras que tienen un lado criticable pero del que tienen algo
para decir.
Un personaje, elevado a la categoría de estrella que hace negocios y
un artista contempóraneo que nos pone frente a la insorpotable levedad
del ser.

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