martes, 12 de mayo de 2009

El típico sabor francés ya está entre nosotros, Cannes ya comienza.

Los franceses aún conservan algunos espacios de legitimación en el
mundo intelectual y cultural. Es decir que en algunos estamentos aún
tienen el poder de decisión y crear el canon de lo que debe ser leído,
escuchado y visto por determinadas clases sociales culturales e
intelectuales del mundo.
Pese a la invasión cultural imperialista que Estados Unidos reliza
hace décadas en diversos ámbitos, Francia sigue dando pelea en algunas
instancias y lugares. Es así que en nuestros pasillos académicos
escuchamos y suenan nombres con sabor francés. Y ciertos libros son
devorados y traducidos para que manejemos los conecptos que dichos
libros contienen.
Aún la capital parisina sigue decidiendo quienes son los escritores
que se deben leer, que nuevos clásicos deben incoporarse al parnaso
oficial y quienes son los "enfants terrribles" que vale la pena
publicar. Conservar ese poder simbólico y cultural a nivel global no
es poca cosa para una nación. Así lo saben Le Clezió,Foucault,
Houellebecq y el argentino Gaspar Noé.
En el ámbito del cine los franceses conservan LA CITA del cine mundial
y durante 11 días los ojos del mundo se posarán sobre la riviera
francesa mostrando todo los elementos que tienen que ver con la
industria del séptimo arte.
Porque el cine es arte, pero también forma parte de una industria y es
un negocio que se financia con dinero. La fábrica de sueños funciona
también mediante estas citas y convenciones. Y Cannes cumple con todos
los requisitos a la perfección.
Son los más correctos y el lugar ideal para los negocios, el placer y el arte.
Es por ello que hace 62 años el Festival de Cannes sigue decidiendo
cual es el cine que se debe ver y el que se propone como alternativa a
la maquinaria imperialista de Hollywood (aunque cada edición los
grandes estudios norteamericanos estén presentes con sus grandes
estrenos y estrellas ya que es el lugar donde se legitiman con el halo
de arte aunque algunas no lleguen a este estatuto).
Es así que en horas da comienzo el Festival más importante de cine en
donde se conjugan el arte, el glamour, el espíritu francés y la
frivolidad en dosis justas y necesarias para que la fábrica de sueños
sigue moviéndose con todos sus hilos. Porque de eso se trata también
el cine.
Y veremos que buenas nuevas llegan desde las playas galas y cuál es el
cine de la próxima temporada. No duden que desde aquí algo diremos e
informaremos.
Y vale la pena para este Festival rescatar el excelente jurado que
tiene (Hanif Kureishi está entre ellos) y que dará que hablar al
momento de las premiaciones. Yo quiero una presidenta como la de que
tiene este Festival. Esta es una Presidenta que la vale la pena por lo
que es como mujer. Grande Mme Huppert y este es su Festival así haga
lo que le plazca.
A disfrutar de todo esto y de la buena vida.
Desde las alturas de Alberdi en esta noche fresca bien vale brindar
con un extra brut bien frappé por una nueva edición del Festival y
porque el cine siga siendo un placer que se disfruta intesamente.
Besos y más besos.

3 comentarios:

  1. Sin lugar a dudas el cine fracés es un deleite para la vista.
    Nos deja los mejores recorridos por las calles parisinas que podemos saborear desde la pantalla grande.
    ¡Quiénes no hemos apredindo, gustado y exitado con este tipo de cine y sus exiquitos actores!
    Belle semaine pour vous.

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  2. claro que si boterita mía...

    besos y j´te aime...

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  3. las butacas del cine club de cordoba son incomodas

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