viernes, 3 de abril de 2009

Ch de charla en LA METRO

Un nuevo ciclo comienza en la ciudad o mejor una nueva temporada para conocer como piensan, que sienten y como es el hecho de ser artistas y vivir en Córdoba.
Una posibilidad de ver como producen , venden su arte y ahondar sobre la prácticas estéticas en una ciudad que muchas veces forma a sus artistas académicamente y luego los deja librado al azar sin posibilidad alguna. Un tema que creo que estos ciclos permiten seguir pensando (nos) como  ciudad productora de arte y tendencias estéticas.
¿Seguimos siendo un centro que proVoca algo en el arte o estamos mirando mucho al puerto?
¿Seguimos esperando la Legitimación del exterior del país o de los curadores de Buenos Aires?
¿Puede llegar a existir un Mercado del arte en la Docta ciudad ?
¿ Los proyectos curatoriales o artísticos tienen identidad propia o siempre miran el afuera?
Preguntas que bien podrían ser respondidas en estos ciclos que hoy comienza en la Escuela de Diseño y Comunicación Audiovisual La Metro.
Organiza la revista Diccionario que desde sus páginas y los distintos eventos que organiza indaga sobre esa cuestión, y poco a poco, intenta constituir un canon local. Si lo logra o logrará lo sabremos en algunos años, solo  esperamos que ese proyecto dure aún mucho tiempo.
He aquí las coordenadas que mando mi querida ex alumna Florencia Magaril en su gacetilla.
Buen  viernes
y que sigan estos eventos ampliando horizontes, abriendo márgenes y buscando el diálogo entre arte, productores, críticos y público.
Exitos en la nueva temporada.
 
 
Nuevo Ciclo "Ch de Charla"
 
"Sueños y Fantasmas". Conceptos y usos de la fotografía en las obras de Adriana Bustos y Gerardo Repetto
 
Diccionario Revista de Letras + La Metro Escuela de Diseño y Comunicación
 Escuela de Diseño y Comunicación Audiovisual LA METRO  Independecia 155 -   20 horas.
 
Comienza un nuevo Ciclo de "CH de Charla", organizado por Diccionario y La Metro. Este primer encuentro contará con la participación de dos artistas cordobeses: Adriana Bustos y Gerardo Repetto. Habrá un diálogo abierto con los artistas coordinado por Demian Orosz, proyecciones de su obra y debate abierto al público.

jueves, 2 de abril de 2009

Crímenes perfectos de Alex de la Iglesia y comentados por Martín de Mauro.

Así es como bien dice el título de esta nueva entrada aprovechamos que esta noche la pantalla de la televisión pública exhibe la película del genial director Alex de la Iglesia en el ciclo Versión Original que presenta la hermosa y talentosa Inés Estevez, para compartir un texto del amigo Martín de Mauro ( filoso blogger, cirquero y además un pensador de aquellos).
Es por eso que recomendamos la visión de esta película ( una bella comedia de humor negro que homenajea al cine y aprovecha para criticar al hiperconsumismo de las sociedades contemporáneas haciendo foco en la sociedad de nuevos ricos en la que se habia transformado España antes de esta crisis mundial) y leer detenidamente el texto del amigo que hace foco en algunos lugares donde bien vale pensar.
Buena tarde de feriado y a la noche no dejen pasar esta peli que nos muestra al Alex de la Iglesia más interesante y perspicaz. Aquel de la mirada mordaz de El día de la bestia, Perdita Durango ( con un Javier Bardem antológico) y La comunidad. Ese director que tira un cross a la maníbula del espectador sin dejar de perder el humor, la risa y la sopresa.
Ese es el Alex que me gusta y espero que vuelva ese espíritu en su próximo desafío internacional como la reversión del comic La marca amarilla.
Buena tarde y mejor noche.
 
 
 
El crimen nuestro de cada día
                                               
Si bien la lectura inmediata de la peli de Alex de la Iglesia "El crimen Ferpecto" (2004) nos invita a odiar a su personaje central (Rafael), la lectura detenida, por cierto sinuosa, debe precavernos de ciertos detalles.
Para empezar, "Rafael" vendedor mega estrella del marketing, producto acabado de las relaciones mercantiles de cualquier departamento de recursos humanos, no es un gillipolas cualquiera. No señor!. Estamos hablando de un intelectual hecho y derecho. Auto reflexivo, irónico cuando la ocasión lo amerita, perspicaz y seductor (como gran retórico griego), adulador y condescendiente por demás. Es así que en momentos decisivos, nos recuerda: "Eres fea Lourdes muy fea ,tu no tienes la culpa pero yo tampoco es este mundo en el que vivimos el que me hace odiarte: la gente , las revistas, la televisión, ¿cuando has visto alguien como tú presentando un concurso esos de la tele?¿cuando has visto una fea montada en un Ferrari? ¿o besando un ciclista? ¿cuando???". El problema no es personal ni mucho menos específico para con ella (Lourdes, estereotipo de manipuladora, Freak, naif, obsesiva y compulsiva, así como vendedora rutinaria y domesticada/dora). Es que todo el mundo reclama belleza, este es el crimen nuestro de cada día: el mundo perfecto es a todas cuentas un mundo sofisticado, escéptico y económico, a saber, las tiendas comerciales, el shopping, los negocios, los bazares, las ofertas y las demandas. Mundo elegante y confortable para algunos. Mundo normal, naturalizado, de sentido común (valga la cita a Gramsci) o habitus incorporado. "Soy una persona elegante que sólo pretende vivir en un mundo elegante. ¿Es eso pedir demasiado?" resume el actor protagónico. Si la urbe es el cosmos. si de la ciudad al mundo (urbi et orbi), entonces este microcosmos es para este galan y semental perdido, las tiendas 'Yeyos', su reinado abosulto: la sección chicas.
Entre los delirios persecutorios, stress laboral y un profundo sentido de la competencia (cueste lo que cueste) Rafael se debate entre el éxito de sus conquistas y el mega éxito de ser un completo embaucador. Es que toda la película se inicia con una secuencia de venta en algún recóndito curso de capacitación-laboral, sádico de lo más realista y esclavista por cierto.
Tampoco podemos olvidar, al ideólogo Rafael, la explicación sobre que "el problema de la gente" es la falta de gusto, ni siquiera importa la condición social, de clase, cultural o económica, se trata de la falta de tacto, de vestimenta, nacional-estéticismo que recuerda a Micky Vainilla de P. Capussotto y su videos. Como si fuera poca cosa, el personaje encarnado por Willy Toledo, es un especie de defensor de algo así como un pseudo-darwinismo en términos etnocéntricos: "Las especies superiores nos adaptamos al medio, por muy hostil que sea. Al sobrevivir, nos volvemos más fuertes, y terminamos por imponer nuestra ley. Aunque, a primera vista, pueda parecer lo contrario."
El director y guionista no escatima en detalles, Rafael cita cual adulador evangelista, (de esas religiones que tanto nos pesan), apócrifas frases célebres de clásicos de la filosofía. Referencia e hipertextualidad con otras películas no sobran. Tampoco han de faltar las citas críticas a la religión más contemporánea en su haber, a la cual le rendimos culto a diario: el dios consumo. En razón de ello, exclama Rafael entre sus convicciones: "En este ambiente me siento como un sacerdote que imparte su credo en un templo pagano, rodeado de fieles".
"Si matar o no matar, esa, esa es la cuestión" nos recuerda Liliana Felipe, es entonces, que matar de la forma más acabada y sistemáticamente posible, esto es ferpecto. Matar aquello normal, cotidiano y mediocre. Pero simultáneamente es matar la diferencia, la inocencia de Lourdes, sus manías, aquellas pequeñas abyecciones en su haber. Porque si el crimen perfecto es imposible, todo crimen es ferpecto entonces.
Para finalizar la película, la secuencia final cuenta con una estrategia dialéctica, aquel vencedor es vencido, aquel amo deviene en esclavo, clima bufonesco así como subversivo (se invierte el orden) donde Rafael termina siendo aquello que aborrecía con mayor insistencia: "Convertirse en una persona NORMAL. Un idiota más entre miles de idiotas, con una vida mediocre y ÑOÑA".
 
 
Copyleft 2009 / Martin De Mauro cuyo blog pueden visitar aquí:

Apostillas de un día gris en este comienzo de abril.

El mundo mira a Londres y al G-20.
El destino del mundo se intenta definir allí en aquella primavera
londinense. Y la gente en la calle intenta hacerse oír también y
plantear sus opiniones.
Con parte del sub 20 Cristina y Lula intenta sacar tajada de la
reunión, como siempre Brasil nos lleva cuerpos de ventaja, al menos en
términos de la foto Lula salió al lado de la reina.
En tanto en este lado del planeta conmemoramos un aniversario más de
aquella locura de un general borracho que mando a matar a miles de
jóvenes del interior del país. ¿ Algún día nos plantearemos lo que
significó en témimos sociales y de clase dicha guerra? Por suerte el
cine siempre viene en nuestra ayuda y nos permite reflexionar sobre
varios temas. La deuda interna de Miguel Pereira intenta responder esa
pregunta. Una peli de fines de la década del 80 pero que aún sigue
diciendo cosas.
Llueve, esta fresco y en algunas horas asistiremos al entierro del
padre de la democracia. Y allí enterraremos aquella primavera,
aquellos ideales y, creo yo aunque suene duro decirlo, una idea de
democracia y estilo de gobierno. Todo eso para un país es mucho y creo
que sobrevendrán varios años de luto.
Un día triste para recordar que alguna vez quisimos ser un país serio,
democrático y con sueños que nunca se cumplieron pese a que muchos
prometieron cumplirnos. Recomiendo leer la nota del gran Jorge Lanata
en Crítica.
Y que la mañana gris, fresca y de feriado nos permita reflexionar por
que llegamos a este presente.
Buena mañana y más a la tarde una recomendación para la noche de este jueves.

martes, 31 de marzo de 2009

Miércoles de cine en la Cultura Británica: nuevo ciclo/ 7ma temporada del buen cine del mundo.

Comenzamos la séptima temporada de cine en la Cultura Británica con nuestro mejor espíritu otoñal.
Así que los invitamos a todos desde acá a disfrutar de buenas peliculas y un lugar para ver el mejor cine.
Los invito a esta actividad que ya lleva 7 temporadas y aún respira pasión por el cine, ganas por compartir buenas pelis y  la mejor energía.
Los espero a todos a las 19 horas en Hipólito Irigoyen 496 (frente a la Policía Federal)con entrada libre y gratuita.
Presento la pelicula y después a disfrutar del show.
Así que alli os espero.
Acá va la programación de abril.
 
Ropa limpia, negocios sucios: la mafia capitalista y sus efectos.
 
1/4  Promesas del Este.David Cronenberg
 
8/4 Quemese despues de leer Ethan y Joel Coen
 
15/4 Escondidos en Brujas.Martin McDonagh
 
22/4 Gomorra. Mateo Garrone.
 
29/4 Michael Clayton. Tony Gilroy.
 
Miércoles 19 horas. Entrada libre y gratuita. Con subtítulos.
Asociación Argentina
de Cultura Británica
Av. Hipólito Yrigoyen 496
 
.

Más torre, más eiffel, más parís!!!

Mas fotos para celebrarla
sólo a ella!!
más poesía buena como estos versos de César Vallejo para celebrar la
vida y el otoño.
Buena tarde.


PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA


Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París y no me corro
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...

SOMBRERO, ABRIGO, GUANTES


Enfrente a la Comedia Francesa, está el Café
de la Regencia; en él hay una pieza
recóndita, con una butaca y una mesa.
Cuando entro, el polvo inmóvil se ha puesto ya de pie.
Entre mis labios hechos de jebe, la pavesa
de un cigarrillo humea, y en el humo se ve
dos humos intensivos, el tórax del Café,
y en el tórax, un óxido profundo de tristeza.

Importa que el otoño se injerte en los otoños,
importa que el otoño se integre de retoños,
la nube, de semestres; de pómulos, la arruga.

Importa oler a loco, postulando
¡qué cálida es la nieve, qué fugaz la tortuga,
el cómo qué sencillo, qué fulminante el cuándo!

Felices 120 años!!!

Ayer cumplió 120 años este ícono mundial de la Ciudad Luz...
Y un símbolo de la urbanidad, el progreso y lo imponente que puede ser
una gran Torre en medio de una gran ciudad.
Su historia de por si es alucinante y estar por dentro de ella es un
misterio único y fascinante.
Observar París desde esas alturas es único en la vida y un recuerdo
que guardare toda mi vida en mis retinas, mi corazón y el alma.
Por que aquel viaje siempre estaré en mis recuerdos más fervientes y
por que París es la ciudad más bella del mundo.
Porque como dijo alguien por allí "siempre nos quedará París"
Y si quieren disfrutarla como corresponde no dejen de ver París j´te
aime. Un recorrido por sus lugares más recónditos e interesantes.
París mon amour!
Buen martes y binvenido el otoño al fin!!! Esperemos se quede.

--
Eduardo de la Cruz.

domingo, 29 de marzo de 2009

Cine y memoria: algunos aportes desde el cine argentino. Primera entrega

Al final podemos cumplir con lo prometido y cuelgo un texto donde
intento relacionar cine y memoria tratando de observar como las
desapariciones se pueden ( o no) reflejar en la pantalla
cinematográfica.
Este texto que ha sido cambiado para este soporte forma parte de un
libro que hicimos un grupo de entusiastas a los que les interesa el
cine, la memoria y la cultura en general.
Ese libro se llama Cine y dictadura, lo compilo mi amiga querida María
Paulinelli y lo editó Comunicarte Editorial.
En tres entregas intentaremos indagar sobre esta relación tratando de
aportar algo a la discusión general.
Lo único que recomiendo es que además de leer los etxtos es que vean
las pelis que aquí se nombran.
Desde ya muchas gracias por tomarse el tiempo y leerlo.

Buen domingo.


Cine, memoria y desapariciones.

El cine nos permite -mediante sus mecanismos técnicas y realizativos-
descubrir historias y relatos que configuran la memoria histórica de
los grupos o comunidades de una sociedad.
Son estos relatos o discursos fílmicos los que permiten redescubrir o
revelar diversos puntos de vista sobre hechos o acontecimientos de a
la historia de los pueblos, además de incluirse en el imaginario
colectivo de los distintos grupos sociales.
Mediante las imágenes que el cine propone accedemos a versiones de
la/s historia/s que explican de una manera u otra la forma de ser de
un país y son otra posibilidad -una más- de conocer como funciona la
memoria de dicha sociedad.
Es por ello que este dispositivo mediático se inscribe simbólicamente
en el conjunto de discursos en lo propio de una cultura para
mostrarnos como funciona dicha trama discursiva y hacernos ver
-técnica de por medio- situaciones que a veces hemos olvidado o no
queremos recordar.
Como planta Eduardo Grüner: "El cine es nacional y social" y nosotros
podemos agregar: Es testigo presencial de cómo cada sociedad
discute/dialoga sobre sus propios conflictos, y a partir de sus
creaciones estéticas propone imaginarios posibles donde la Cultura va
a constituirse desde los múltiples encuentros de diferentes
visiones/versiones y los usos que de éstos discursos se realicen.
"Más que del mensaje, más que del valor en sí de una película o de un
conjunto de ellas, parece preferible hablar de un uso del cine. Cada
etapa histórica, en cada lugar, legitima determinados usos donde
encontramos por último, su significación, su inserción social. Cada
época produce (admite) un cine, el cine socialmente posible, en el que
se sintetizan múltiples coordenadas y donde puede reconocerse un
lenguaje específico, con su historia, sus condicionamientos, sus
interrelaciones."
Un ejemplo reciente de lo que aquí se plantea y cómo el discurso
cinematográfico puede ser empleado en la explicación de lo social y la
representación de la memoria colectiva es la película "Iluminados por
el fuego" (2004) de Tristán Bauer que luego de veinte años de
acontecida la Guerra de Malvinas vuelve a poner en discusión y
circulación dicho tema, obteniendo la atención de los públicos más
diversos, permitiéndonos RECORDAR un acontecimiento olvidado y
marginado de la historiografía oficial.
El cine es el que permite acceder a una revisión de cosas ya vividas
por parte de una comunidad y desde allí nominar o categorizar dichas
vivencias.
Aquí es donde la idea del cine como algo nacional y social cobra
fuerza instalándose como un discurso fundante de la cultura de cada
país.
Vemos entonces la importancia del cine como técnica, que permite
colaborar en la constitución de la identidad de una nación y la
posibilidad que tiene la memoria histórica de hacerse presente y
mantenerse viva entre los integrantes de una comunidad.
Como plantea Todorov "tanto los individuos como los grupos tienen
necesidad de conocer su pasado: es que su misma identidad depende de
ese pasado, aún cuando no se reduzca a él. Tampoco existe un pueblo
sin una memoria común. Para reconocerse como tal, el grupo debe
asignarse un conjunto de conquistas y persecuciones pasados que
permite identificarlo."

El cine como discurso social construye un espacio fundante desde donde
decir lo indecible, desde donde mostrar en imágenes lo que la
sociedad, a veces, no puede ver o escuchar.
En ese espacio es donde la memoria colectiva e histórica de una
sociedad sale a la luz y donde se reconocen rasgos indentitarios de un
país, de un grupo y donde se problematizan cuestiones que la sociedad
tiene y, en algunos casos, no discute ni reflexiona.
En este caso lo que intentamos explicar es cómo el tema de los
desaparecidos es abordado por el cine argentino y las representaciones
que de esa figura macabra, creada por los militares argentinos hace
treinta años, se realiza en las producciones cinematográficas de los
últimas décadas.
Nos preguntamos entonces:

¿ Es posible mostrar en imágenes lo que está ausente/exterminado/desaparecido ?

¿ Es necesario para la sociedad tener películas acerca de las víctimas
del Terrorismo de Estado ?

¿ Es mostrable el horror, sigue siendo útil representar la tragedia argentina ?


Son estos interrogantes que desde el cine se pueden responder desde
distintas maneras y formas. En el último tiempo hemos podidos ver como
el Holocausto es puesto en discusión, debate desde el séptimo arte
tratando de explicar desde distintos puntos de vista ese
acontecimiento histórico. Películas como La vida de los otros de
Florian Henckel-Donnersmarck y la reciente El lector de Stephen Daldry
así lo demuestran.
Como dice Juan Gelman "la dictadura militar, entre otras cosas, sembró
un terror que todavía palpita en las entrañas del país, decreta el fin
de la utopía, destruye el tejido solidario, ensancha la diferencia,
recorta el pensamiento y cancela el horizonte." (2000:30)
Alejandro Agresti desde una poética propia y una mirada personal,
intenta a lo largo de un conjunto de películas, reflexionar y hacerse
eco mediante imágenes de estas palabras.
Plantea en sus historias interrogantes que llevan a pensar como la
sociedad en este caso la nuestra-permitió durante ocho años la
instauración del horror.
Se anima a reflexionar sobre los efectos devastadores de dicho régimen
en el pensamiento, en el lenguaje y en los cuerpos.
La manera en que el terror y el miedo impregnó lo cotidiano e
imposibilitó, de una forma u otra, los vínculos sociales, son temas
recurrentes en la filmografía de Agresti.
Y como si esto no alcanzara, de allí su lugar de importancia en la
cinematografía nacional y latinoamericana, filma una ciudad –Buenos
Aires-, en un país -Argentina- habitada por espectros, por fantasmas
que recorren las calles intentando reencontrar a los que aquí quedaron
vivos o se salvaron.

Y es en esta tensión entre

vivos / muertos

aparecidos / desaparecidos

inocentes / culpables

donde el director propone, ficción mediante, preguntarse

¿Es posible vivir después de esto?

¿Hay posibilidad de caminar por las calles de una
ciudad donde se respira muerte y humillación?
¿Cómo hacemos para que esto no vuelva a suceder?


Inquietudes que a lo largo de varias películas desde El amor es una
mujer gorda (1987), pasando por Boda Secreta (1989), Buenos Aires
Viceversa (2000/1) deteniéndose en la experiencia infantil de Valentín
(2002) y llegando hasta Un mundo menos peor (2003) busca interpelar al
espectador en busca de posibles respuestas.
Un director que intenta indagar como el pasado reciente todavía aún
impregna los cuerpos, las relaciones y la vida cotidiana. Muestra en
todas sus películas como la violencia del Terrorismo de Estado aun
pervive en las mentes, en los cuerpos y el alma de la cultura
nacional. Viendo como opinan los grandes medios masivos de
comunicación y algunas estrellas mediáticas en las últimas semanas
podemos afirmar que este director no se equivoca en sus
planteamientos.

Pone en movimiento y practica lo que el crítico francés Serge Daney
define como característica esencial de la imagen cinematográfica en el
mundo contemporáneo: "En tanto que una imagen esta viva, en tanto que
impacta, en tanto que interpela a un público, en tanto que produce
placer, esto significa que funciona en ella, o su alrededor, oculto en
ella, algo que es dominio de su enunciación primitiva (PODER +
ACONTECIMIENTO = he aquí). En el cine la enunciación es quizá, oculta
en alguna parte, una pequeña reflexión del motto lacaniano: "¿Quierés
ver? Pues bien; mira esto!"


El miércoles continuará.
Y hoy no dejen de ver por canal 7 el ciclo Ficciones de lo real (
22:15 horas) con una película que también aporta a la cuestión.
Altamente recomendable.

jueves, 26 de marzo de 2009

Dos pelis parta disfrutar...

Doble programa de lujo en una sala que sigue apostando al buen cine, a
la coherencia y a la militancia cinéfila.
Una peli de la que ya hablamos aquí y que estamos convencidos que es
uno de los estrenos del año, por su temática, la dirección y,
fundamentalmente, por su pareja protagónica que brilla por sobre todas
las cosas. Kate y Leo están geniales en los roles de ese matrimonio
que desde los primeros fotogramas vemos que están destinados al
fracaso. Mención aparte el actor merece Michael Shannon quien con sus
intervenciones ilumina la película. La recomendamos fervorosamente,
eso sí, no es apta para aquellas personas que en su vida sentimental
las cosas no funcionen a las mil maravillas. Hecha esa salvedad
dirigase a la sala de la calle 27 de abril con gusto.
Y luego esta para disfrutar la belleza musical y poética de Carlos
Saura quien se mete en esta bella música que proviene de aquel bello
país que algún día podré conocer Portugal.
A disfrutar de buenas pelis y de un doble programa que apunta al corazón
Aquí los horarios de las pelis en el cine teatro Córdoba en la calle
27 de abril.

Revolutionary Road: 18.35 y 22.25 hs
Fados: 20.45 hs

Buen jueves y a ir al cine que es una saludable salida.

miércoles, 25 de marzo de 2009

2 recomendaciones para tonight...

Dos recomendaciones para esta noche en la pantalla de un mismo canal
que aún sigue animándose a más... Una película para revisitar y
disfrutar y la otra para descubrir por cierto en el respetable ciclo
Primer Plano que conduce el cada vez mejor presentador y crítico Alan
Pauls.
La primera peli es Chicago, el genial musical de Broadway, que habla
de muchas cosas pero fundamentalmente de como se manejan los hilos
cerca del poder y como la justicia y, fundamentalmente, el periodismo
muchas veces trabaja para el poder.
Una banda de sonido genial y un trío actoral de maravillas.. hasta
Richard Gere aquí brilla. Si puede no deje de verla por I-sat a las
19:25. No se arrepentirá de verla y despues si le gustó mucho busque
la banda sonora cantada por la genial Ute Lumper que protagonizó la
versión teatral londinense. Una joya para tener en casa.
La otra cita es a las 22 horas asi que puede dejar sintonizado el
canal y ver el ciclo Primer Plano donde hoy proyectarán Land of Plenty
de Win Wenders. Una posibilidad de ver a un buen director retratando a
los EE.UU después de los atentados del 11-S. Buena banda sonora
también y una peli para reflexionar en que se ha convertido el mundo (
y ahora con esta crisis global mucho más)
Dos buenas posibilidades de cine en este último miércoles de marzo.
Y a partir del viernes mis textos sobre cine y memoria. Vienen
retrasados pero por mis múltiples actividades pero ya están casi
listos.
Buena tarde para todos!!!

martes, 24 de marzo de 2009

Nunca Más: reflexiones a partir de una celebración/ conmemoración.

Porque despues de mucho pensar y andar las calles cordobesas hoy, coincido con el maestro Caparrós y creo que debemos pensar de esta manera.
Además de lo que dice Martín en su nota creo que hacer feriado un  día como hoy atenta contra el recordar y saber que pasó. Ejemplo de ello es lo que sucedió en las escuelas secundarios donde muchas profesoras no sabían el porque del feriado y menos explicarles a los alumnos lo que habia sucedido 33 años atrás.
Una cosa terrible que solo nuestros jóvenes vean el feriado como posibilidad de salir, de fiesta y no reflexionar en torno a lo que sucedió.
Creo que deberíamos repensar estas cuestiones por que la cosa así no sirve, la memoria y la tarea de reflexión no sirve teniendo estos feriados.
Buen martes y a partir de mañana mi aporte al tema.
Empezaré a entregar unas notas en torno a las desapariciones y el cine. Tres entregas que sirven para que sigamos pensando a partir de las películas y las maneras que la sociedad tiene de recordar, olvidar y conmemorar.
El texto de Caparrós fue escrito hace un año en el diario Crítica y hoy se repite nuevamente de manera textual.
Recomiendo leer de su pluma La Historia, su último libro hasta ahora A quien corresponda y su momumental obra coescrita con Eduardo Anguita La Voluntad. Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina 1966-1978.
 
 
 
Contra el 24
 
Se viene la semana santa y llegan, al mismo tiempo, los fastos nefastos del 24 de marzo. El 24 de marzo ya es un "feriado nacional inamovible", un club muy exclusivo que sólo acepta otras ocho fechas: el primer día del año, el día de la muerte de Jesús, el día de la invasión de las Malvinas, el día del trabajo, el día de la revolución de mayo, el día de la independencia, el día de la virgen y el día de su parto, o sea: el golpe de estado de Videla está entre los nueve momentos que nuestro país considera más memorables.
–A ver si nos entendemos, mi estimado. Lo que quieren decir con eso es que tenemos que recordarlo para que no vuelva a pasar.
–Claro. Entonces en lugar del 25 de mayo de 1810 habría que festejar el 27 de junio de 1806, cuando los ingleses tomaron Buenos Aires. Digo, para acordarse de que no queda bien.
Siempre pensé que era un error centrar el recuerdo de esos años en ese momento espeluznante en que los militares argentinos decidieron hacerse cargo directamente, sin más intermediarios, de la represión y el cambio de estructuras: que era un modo de rendirles un homenaje eterno, de seguir sometidos a sus decisiones –en lugar de romper con ese yugo y recordar cuándo por fin tuvieron que irse, por ejemplo. Pero el error tiene sentidos.
Celebrar el 24 de marzo significa, antes que nada, insistir en el recuerdo de que los ricos argentinos estuvieron –y están, seguramente– dispuestos a hacer de todo para seguir siéndolo: si lo hicieron entonces, por qué no en cualquier otro momento, si ven necesidad. Una forma de agitar el fantasma para producir disciplina social: muchachos, acuérdense de aquello, no se olviden de que si quieren cambios importantes no les va a salir gratis.
Celebrar el 24 de marzo también significa postular la inocencia perfecta de la democracia.
 En estos años en que no somos capaces de discutir la democracia, en que tenemos tanto miedo de discutir esta democracia –aunque sea el sistema en el que tantos chicos se mueren sin necesidad, tantos grandes sufren hambre o enfermedades muy curables–, postular que todo empezó el 24 de marzo es una forma de exculpar al gobierno democrático de Perón, Perón y compañía: un modo de pretender que todo el mal empezó con el golpe, que la democracia no torturó, secuestró y mató, democráticamente, a cientos de personas. No; hay que presentar una ruptura brutal donde no la hubo y seguir vendiendo que la democracia es impoluta inmaculada, el mejor de los mundos, que los malos fueron esos militares sanguinolentos feos y que todo aquello fue un paréntesis que ya se cerró, que quedó en el pasado.
Sobre todo eso: que fue un exabrupto que se acabó, algo que se puede encerrar en los museos, y no el principio de una era en la Argentina –que todavía dura. (Para muestra, un inmenso botón menos recordado: en abril de 1976 el secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger ordenó a su embajador en Buenos Aires que recomendara a la Junta Militar que pusiese "el énfasis en la disminución de la participación estatal en la economía, promoción de la exportación, atención al relegado sector agrícola, y una actitud positiva hacia la inversión extranjera". Cualquier parecido con el país agroexportador de nuestros días no es mera coincidencia.)
Celebrar el 24 de marzo también se inscribe en uno de los rasgos más penosos del gobierno kirchnerista: los setentas como justificación. Un gobierno de centro que mantiene una desigualdad extrema se llena la boca, se legitima con el recuerdo de los que murieron porque querían un país igualitario. Y hasta se permiten decir que están "cumpliendo sus sueños" –lo dijo Néstor Kirchner– cuando inauguran quinientos metros de asfalto y una docena de faroles en un pueblito de provincias. Seremos la quintaesencia del capitalismo de amigos, pero honramos a los compañeros caídos, no se vaya a creer, y descolgamos cuadros de milicos y a veces incluso los juzgamos. Total, lo que ellos consiguieron con su violencia –este país, este orden social– no hay quien lo cambie, o por lo menos no nosotros.
 
Yo creo que no habría que celebrar el 24 de marzo. Si quieren que todos recordemos que hubo una dictadura militar y criminal, celebren, si acaso, el día en que se terminó, 10 de diciembre. Pero si quieren recordarla en serio que cuenten para qué sirvió aquel golpe: para dar vuelta la estructura social y económica de la Argentina –para lo cual, antes que nada, necesitaban deshacer los sindicatos y organizaciones que se oponían, que defendían sesenta años de conquistas. Que cuenten que aquel golpe construyó esta Argentina: que recuerden que el golpe del 24 de marzo lo celebran –con sus prebendas, con su impunidad, con sus extremos beneficios– todos los días los ricos argentinos.
 
(Algún lector memorioso recordará que esta misma columna fue publicada en este mismo diario hace justo un año. No encuentro, por el momento, razones para cambiar de idea. Espero, sí, dejar de publicarla alguna vez.)
 
Buen atardecer y hasta mañana con Las desapariciones ( apuntes en torno a la memoria y el cine).