domingo, 17 de agosto de 2008
Los excéntricos Hoover: otra cita para el domingo
fuerzas una recomendación para ver en la tele una buena película.
A las 22 horas por Cinecanal una película entrañable, adorable y para
divertirse de manera inteligente y adulta,
Pequeña Miss Sunshine es la peli y la invitación esta hecha.
Conocer a esta familia disfuncional en donde un sueño, que desde el
inicio se sabe imposible, es ingresar en cierta a medida al fracaso
del american way of life.
Y lo que hace a este película increíblemente bella es su excelente
casting, esos actores que hacen que nos pongamos en la piel de la
familia Hoover y sus excéntricos rasgos, el tío Frank seguidor y
estudioso de Proust, recientemente abandonado por su pareja (aquí
destella Steve Carrell), el hermano de Abigail, fanático de Nietzsche,
que ha realizado votos de silencio( un interesante Paul Dano), el
abuelo que en cierto modo complicará las cosas (Alan Arkin) esos
padres (manejando el delirio familiar Greg Kinnear y mi admiradaToni
Collette) que ahoran lo imposible por su hija y la pequeña que aspira
a ganar el certamen del título (impagable Abigail Breslin).
Para terminar un domingo de la mejor manera, verla es necesario.
Porque lo primero es la familia ( y lo último también)
regalo de domingo.
disculpas
Perdon si les ha llegado una invitación o solicitud de registro para
Hi5, no fue me intención mandarla y por un error de apretar una tecla
se envió,
era para avisar y para prevenir la puteada en el caso que hubiera existido....
mis disculpas y no tengo intención de que se suscriban a una lista de
amigos ni mucho menos.
Espero esten bien
y no dejen de visitar el blog que todos los días tiene algo nuevo
para leer o alguna recomendación interesante
http://www.punksunidos.com.ar/operaciondelacruz/
saludos y buen domingo
Dos a quererse: prensa y poder.
son muy buenos amigos.
El Grupo y el Gobierno estan en la misma sintonía así esten
dispuestos a recibir buenas noticias y que el país va viento en popa.
¿ Cómo se arreglará el grupo con sus medios de comunicación cordobeses
( La Voz, Cadena 3, Radio Mitre) con la cobertura y el análisis del
gobierno de Schiaretti? Digo ya que Córdoba y Nación están
enfrentados y ahora el Grupo estará a favor de la monarquía.
Veremos como se produce el movimiento y nuestros "respetables"
periodistas ejercen la noble profesión desde las pantallas, las radios
y el gran diario centenario.
Para saber leer la letra chica y la agenda de temas de los medios de
comunicación que ahora, según mi modesto entender, defenderán a la
Reina.
Que país!!!
Que prensa que nos tocó en suerte!!!
Por suerte Lanata persiste en la idea de hacer periodismo en serio.
El Gobierno logró recomponer su relación con el grupo clarín
Ahora dicen que no miente
Jorge Lanata.
"Esta vez no vinieron acompañados de tanques, sino de generales
multimediáticos (…) con mensajes cuasimafiosos."
}Cristina Kirchner, primero de abril.
"Nadie puede mentirle todo el tiempo a un pueblo. Tarde o temprano las
máscaras se caen."
Cristina Kirchner, 6 de mayo.
"Hay que desmonopolizar al Grupo Clarín, ya! Hay que acabar con la
dictadura mediática!"
Luis D'Elía, 9 de abril.
"Hay que terminar con el doble discurso. Se lo pido a Clarín, señor
Magnetto, yo le pido que usted informe con calidad."
Néstor Kirchner, 18 de junio.
¡Romina, volvió la amistad! -el portador de la feliz noticia era
Sergio Massa, y el silencio asombrado del otro lado de la línea era el
de Romina Picolotti, secretaria de Ambiente-. Y no sólo volvió a estar
todo bien, sino que si llegás a tener algún tema para darle manija en
el diario, avisá porque ellos nos dan una mano.
Cuando el hiperkinético Massita cortó la llamada la causa por
contaminación de Papel Prensa cayó en el precipicio del olvido. Clarín
no contamina. "Picolotti colocó una multa y está obligando a invertir
más de diez millones de dólares a Papel Prensa, porque se comprobó que
contamina el río y tiene que hacer inversiones", había dicho la
presidenta C en San Pedro el 6 de mayo. Así el Gobierno respondía al
escándalo iniciado con la tapa del pasado 13 de abril de Crítica de la
Argentina.
Luego de supo que la multa nunca se aplicó, sino que hubo intimaciones
y que la empresa papelera formada por Clarín, La Nación y el Estado
desconocía la competencia de la Secretaría de Ambiente. En cualquier
caso, desde la semana pasada, la causa cayó por el túnel del cajoneo.
Massita no hablaba por sí mismo sino repitiendo una orden del
Presidente K después de dos reuniones con Héctor Magnetto en la
residencia de Olivos. El primer encuentro fue anterior al "voto no
positivo" de Cobos, y Magnetto se cruzó con el megamillonario Lázaro
Báez cuando entraba a la quinta. El acuerdo se selló en un segundo
encuentro a la misma hora, ocho de la noche, después de la derrota de
la 125:
Es difícil saber si la ley de Radiodifusión entrará al debate
parlamentario en 2008, pero lo que es seguro es que, de entrar, no va
a molestar a nadie, todos los puntos que complicaban la relación con
Clarín fueron prolijamente retirados. Gabriel Mariotto, titular del
Comfer, y Luis Lázzaro, coordinador del Comité, fueron los autores del
primer proyecto, una especie de Frankenstein que hoy devino en Annie
la Huerfanita.
A pedido de K, en plena crisis del campo, Mariotto incluyó un apartado
anulando la fusión de las operadoras de cable Multicanal y
Cablevisión, que el propio Néstor avaló una semana antes de terminar
su primera presidencia. Aquel pedido convenció a Mariotto de que la
pelea contra Clarín iba en serio: aunque la fusión monopólica ya
estaba autorizada por la Comisión Nacional de Defensa de la
Competencia, no había aún dictamen sobre la fusión tecnológica, y una
evaluación negativa del Comfer podía volver todo a fojas cero. El
escrito se autodestruyó en menos de treintas segundos en el despacho
de Carlos Zannini, el arquitecto de la versión new age de la Ley de
Radiodifusión.
-No les tocamos nada de lo que ya tienen, no les sumamos competidores
y dejamos abierta la negociación sobre la digitalización –el lenguaje
es jurídicamente poco ortodoxo pero preciso, un buen resumen de la
negociación de fondo.
En el proyecto inicial contemplaba asimilar a la categoría "Servicio
de Radiodifusión" a las licencias de radio, televisión y cable, y
declarar en ese esquema al cable como "servicio público". Así se lo
dijo entonces la presidenta C a los empresarios del sector, reunidos
en Casa R en los comienzos de la Guerra Gaucha. De mantenerse, esto
implicaba que el Estado podía fijar tarifas y rescindir los contratos,
como en el resto de los servicios públicos. De esa idea no quedaron ni
las manchas de liquid paper.
El servicio de radiodifusión será brindado por el "emisor de señal" y
el "medio de transporte de señal", contemplándose este último, lo que
pemitirá a las telefónicas no emitir señal pero sí prestar su "medio
de transporte" (carrier) para que el cable lo use. Hasta ahora el
gobierno quería poner un competidor de peso frente a Clarín
habilitando el triple play para las telefónicas (recuérdese que hasta
ahora una empresa de servicio público no puede ser titular de una
licencia de radiodifusión). Finalmente se crea un nuevo mercado que
servirá para los dos: las telefónicas transportaran el cable.
Con la nueva ley cada empresa es una licencia (Cablevisión una,
Telecentro otra), con lo que se unifica el mapa y un solo emisor podrá
emitir en todo el territorio, una manera de legalizar los monopolios.
La digitalización (que permitirá multiplicar por cinco o por seis la
cantidad de señales que transmitan en un solo canal), algo que
favorecerá a los más pequeños, pero también a los más grandes. La
frecuencia 13, por ejemplo, según se distribuya el ancho de banda,
podrá tener cinco canales 13 más, uno al lado del otro.
La versión new age de la ley ya llega retrasada al Congreso: iba a
aterrizar el 9 de julio pero Aero Jaimito se le adelantó en la fila,
por ahora con resultado incierto. Para colmo el oficialismo mira con
desconfianza a Manuel Baladrón, presidente de la Comisión de
Comunicación de Diputados, legislador pampeano en rebeldía que votó
por el campo y que también deberá enfrentar su propio espejo: en 2003
fue uno de los que aprobó la Ley 25.750, más conocida como Ley Clarín,
o de Bienes Culturales.
-Yo le dije a Néstor. Estos tipos te sacan, te sacan y cuando tienen
lo que quieren, te matan –confiesa preocupado ante Crítica de la
Argentina un funcionario que fue testigo del retroceso del Gobierno y
el avance de Clarín. El hombre recuerda, con preocupación, la salida
de Sbatella de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, una
de las pocas cartas que los K hoy podrían volver a poner sobre la mesa
si la batalla contra Clarín se reanudara.
José Sbatella, economista de La Plata ligado al duhaldismo, pegó un
portazo en la Comisión manejada por Guillermo Patota Moreno acusándolo
en un informe remitido a la SIGEN de haber "sometido al ente a los
intereses del sector privado", y de facilitar la "confusión entre
negligencia y delito" favoreciendo a los monopolios. El caso
paradigmático citado por Sbatella es el de la fusión
Multicanal-Cablevisión. De modo que Clarín ya no miente. Clarín no
contamina
sábado, 16 de agosto de 2008
Una visita almodovariana en Córdoba.
ciudad ya que Julio Chávez estrena su unipersonal sino porque esta
excelente actriz traía sus monólogos a la docta también.
Un lujo tenerla por estos lares con su propia producción, textos y
puesta en escena.
La cita es para mañana domingo en la Ciudad de las Artes y por única vez.
Si pueden no dejen de ir ya que no se arrepentirán.
Si quieren más de ella pueden econtrarla aquí www.antoniasanjuan.com
y disfrutar nuevamente de Todo sobre mi madre donde nos muestra una
mujer con todas las facetas posibles, esa entrañable Agrado.
Aquí la reseña del espectáculo que mañana a partir de las 20 horas
sube a escena en la Ciudad de las Artes.
Siguiendo la línea del exitoso Otras Mujeres, Las que faltaban es un
sinfín de personajes femeninos diferentes, cada uno con sus propias
vivencias, con su bagaje de vida y su saber. Ninguna mujer está
repetida, todas son únicas.
Siendo fiel al teatro de humor y por supuesto al social, Las que
faltaban va más allá de la crítica. Realiza un análisis de la sociedad
en el cual todo se pone en tela de juicio. Uno de los puntos clave,
revisado en profundidad por la directora, es la influencia mediática
en el individuo y cómo la televisión se ha convertido en el cronista
de nuestro tiempo. También se tratan otros temas como la familia o lo
políticamente correcto.
El espectáculo arranca con un noticiario televisivo donde se narran
una serie de noticias trágicas con la naturalidad y frialdad a la que
ya estamos acostumbrados. Otro de los personajes, Hillary, ama a un
asesino y se siente orgullosa de ello. Luego está la sumisa que, en el
fondo, tiene deseos masoquistas. La soprano que evoca algo entre lo
onírico y la locura y nos confunde, no sabemos si es una cantante de
opera de verdad o es lo que ella imagina en su delirio. Covadonga-Dos
encarna a la nueva rica y tambien está la hija modélica que cuida de
su anciana madre o más bien la martiriza por no pensar en su absurda
vida. Los últimos personajes tan dispares como los anteriores son el
ama de casa experta en toda clase de labores del hogar y la lujuriosa
damita del siglo XVI que nos cuenta sus experiencias en verso.
Ficha técnica:
Dirección: Antonia San Juan Autores: Terenci Moix, Quim Monzó, Rafael
Mendizabal, Enrique Gallego, Felix Sabroso, Luis Seguí y Antonia San
Juan
Ayudante de Dirección: Vanesa Tejero Iluminación: Luis del Valle
Vestuario: Santiago Bandrés Música Original: Willy Sanchez de Cós
Regalo de sábado.
Aca ando desde temprano luego de una noche primaveral en donde el
reecuentro con viejos y queridos amigos fue la marca de un bello
viernes.
Medio trasnochado me dispongo a producir lo que en unas horas dire en
la radio y me topo con esta nota que hoy se publica en el suplemento
cultural del diario El País ( Babelia) que cada día sale mejor y que
hace añorar porque por estas tierras no tenemos un suplemento asi,
pero bueno más allá de la queja matinal me gustó leer este texto del
escritor y guionista Marcelo Birmajer rescatando el trabajo que se
hace cuando se produce cine.
Asi que me gustó compartirla con uds.
Y a leer a Marcelo ya que es un placer sus Historias de hombres
casados son altamente recomendables. Sino quieren leer lo pueden
encontrar en canal Encuentro los sábados a la noche presentado y
hablando sobre Cine y Literatura, por ejemplo hoy le toca el turno a
Apocalysis Now. la cita es a las 22 horas y repite los jueves a las
00:00 horas.
No me digan que no les avise.
Cine y dinero
MARCELO BIRMAJER
Ya han pasado más de siete años desde que el director Daniel Burman se
apareció por mi estudio del barrio de Once con una idea, seis páginas
de monólogo del personaje principal y un contrato. Así comencé a
escribir el guión de la película El abrazo partido. Escribí aquella
primera versión del guión, como casi todo lo que escribo, sin
esperanzas. En rigor, de haber podido apostar, lo habría hecho en
contra: la falta de financiación era un fantasma tan presente como en
tantos otros proyectos que pasaban a mejor vida sin haber probado
ésta.
Le di vueltas a la idea en mi cabeza, hice la vuelta de perro al
barrio, como hago siempre que no se me ocurre nada, y finalmente me
fui a Chile a presentar un libro que por lo menos había terminado.
Esto fue a mediados de 2001.
De regreso, en pleno vuelo, encontré la trama, la historia de amor.
Para festejar, me compré en el free shop la que no sabía sería la
última botella de Chivas Regal del 1 a 1: un peso, un dólar. Marché
directo del aeropuerto a mi estudio, y cuando la botella llegó a la
mitad, el guión ya era un hecho. Pero entonces el país se descalabró:
los bancos no permitían sacar el dinero, habíamos perdido todos
nuestros ahorros, durante un par de semanas no supimos quién era el
presidente.
El guión surfeó la realidad nacional: ganó el Premio Coral al mejor
inédito en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, y
el empuje de la SGAE y el Canal +.
La película comenzó a rodarse cuando el país todavía no definía su
nuevo rumbo. Ya completa, ganó dos Osos de Plata en la Berlinale de
2004: el Gran Premio del Jurado, y al mejor actor. Aquella historia
que terminó de escribirse en un país arrasado por la crisis, ahora
recorría el mundo.
La literatura puede ser escrita en cualquier circunstancia, sin más
concurso que el del autor: no hace falta ni un peso para concretarla.
Incluso puede llevarse a cabo en circunstancias extremadamente
penosas: se escriben relatos en las cárceles, o en un edificio en
llamas. El cine, por el contrario, precisa de ingentes cantidades de
dinero mucho antes de que se haya rodado siquiera la primera escena.
Se pueden hacer películas sin actores, pero no sin inversores. Alguien
tiene que poner la pasta.
En este contexto, ¿cómo un país con recurrentes crisis económicas,
como la Argentina, ha sido capaz de asombrar al mundo con obras
cinematográficas como Un oso rojo (Adrián Caetano), El bonarense
(Pablo Trapero), o El hijo de la novia (Juan José Campanella)?
Mi teoría, tal vez un poco mística, es que las buenas historias tienen
vida propia. Cuando una historia exige ser contada, es como un amor
inconveniente: no se puede impedir ni aunque deshereden a los
enamorados.
Suele mencionarse a Hollywood como una competencia maligna para el
cine latinoamericano. Y es cierto que existen algunos factores, tales
como la disposición de salas, que habría que revisar en forma
constante. Pero yo considero que la libre elección del público es
mucho más poderosa que cualquier promoción. El actor cómico Guillermo
Franccella, por ejemplo, lleva más gente a los cines de toda Argentina
que cualquier secuela de La Guerra de las Galaxias.
Hollywood, en mi opinión, ha resultado mucho más una fértil influencia
que un problema para el cine latinoamericano. También ha sido
hospitalario con directores, guionistas y actores de nuestro
continente.
Los problemas son mucho más causa de nuestros propios conflictos
internos que de cualquier novedad externa. Películas como la cubana
Fresa y chocolate (Tomás Gutiérrez Alea), o la uruguaya Whisky (Juan
Pablo Rebella, Pablo Stoll), continúan concitando elogios cuando
muchos de los tanques hollywoodenses de entonces han sido
rigurosamente olvidados.
La gran deuda pendiente de los latinoamericanos para con nosotros
mismos no es precisamente artística. Nuestro cine no es dadivoso en
efectos especiales, pero este límite nunca ha impedido proyectar
ficciones de la más diversa índole: desde retroficción, como la
singular La antena, de Esteban Sapir, hasta toda clase de
reconstrucciones realistas históricas. También las hay de superacción,
y con mucho éxito de público en Argentina, tales como Peligrosa
obsesión (Raúl Rodríguez Peila) o Comodines (Jorge Nisco y Daniel
Barone). Y si de pronto se viniera la moda de crear películas
intergalácticas en Latinoamérica, creo que fatalmente el dinero para
producirlas acabaría llegando de algún lado, siempre y cuando alguna
historia imprescindible lo convocara. Es mucho más lo que se produce
que lo que deja de producirse.
La gran pregunta, entonces, no es cómo hemos sido capaces de llevar al
mundo nuestro cine a pesar de nuestras recurrentes crisis, sino por
qué no somos capaces de utilizar nuestro talento para consolidar
sociedades donde las crisis dejen de representar desequilibrios
desesperantes.
En estos días estoy dando punto final a un guión sobre la vida de uno
de los más grandes boxeadores argentinos, Oscar Natalio Ringo
Bonavena. Ocurrente y atractivo desde sus primeras subidas al ring,
Bonavena alcanzó el pico de su fama internacional en 1970, con una
pelea épica contra Cassius Clay, en el Madison Square Garden, de Nueva
York.
La película, que será rodada por Carlos Sorín, y protagonizada por
Rodrigo de la Serna -con producción de Sebastián Ortega-, cuenta la
vida de Bonavena hasta la pelea con Clay. Pero ahora los
norteamericanos, incidentalmente, reconstruyen la última parte de la
vida del boxeador argentino. Una producción hollywoodense cuyo eje es
Joe Conforte, el dueño del resonante burdel Mustang Ranch, en Reno,
Nevada, reconstruye el asesinato de Ringo. Lejos de considerarlo una
competencia perniciosa, para el productor ésta es una excelente
noticia: Hollywood pondrá en el candelero al personaje argentino de
nuestro filme.
El cine en lengua española, latinoamericano e ibérico, se ha desatado:
cada año, desde hace ya varios años, suelta alguna perla consistente y
duradera. Esto es para festejar y proseguir.
viernes, 15 de agosto de 2008
El monólogo se adueña de Córdoba.
obras de teatro de prestigio internacional y que , justamente, son
monólogos.
El gran Julio Chavez uno de los grnades actores nacionales viene a
presentar en tres días únicos su unipersonal Yo soy mi propia mujer y
seguramente nos deslumbrará con esta histroia de Charlotte que con
solo leerla ya incita a verla y escucharla.
Así que si pueden pasen por el Real a un grande de la escena nacional
por que vale la pena.
Mañana les cuento la otra propuesta que viene desde España con pasos
almodovarianos, pero eso es para el domingo.
Aquí la palabra del gran Julio y la historia de Charlotte otra grande.
Julio Chávez asume su trabajo de actor y director como un espacio de
crecimiento, creación e indagación acerca de los esos aspectos del
alma humana menos visitados. Una búsqueda personal que lo aleja de los
lugares comunes, aun cuando los personajes que encarna o dirige
podrían parecer familiares, cotidianos.
"Esta pieza fue para mí otra oportunidad de crecer en mi oficio, una
de las cosas más importantes que una obra le puede ofrecer al actor. Y
me hizo crecer por las características de Charlotte, pero también por
los sentimientos que ella despierta en Wright, el segundo personaje de
la obra, que no es otro que el autor", cuenta Chávez.
Ocurre que ambos personajes son interpretados por el mismo Chávez, en
este unipersonal que le valió numerosos premios y los elogios de la
prensa especializada y el público. "La verdad es que fue algo muy
especial, como muy casual, porque la obra me llegó por recomendación
de mi amigo Ricky Pashkus que la vio en cartel en Broadway y tuvo una
corazonada. Entonces yo pedí el texto, lo leí y se lo sugerí a los
productores con una sola condición: que la dirección estuviera a cargo
de Agustín Alezzo, quien por suerte aceptó. Lo gracioso de todo esto
es que yo creía que Ricky había visto la puesta en Nueva York y no fue
así. El había visto la marquesina y sólo por intuición pensó en mí (se
ríe), pero lo bueno es que no se equivocó", recuerda Chávez.
"Se trata de una historia de amor que, así como a mí me dio la
posibilidad de crecer en el oficio, al autor lo transformó al poder
conmoverse con un ser tan extraordinario como Charlotte", comenta el
actor. "Supongo que para el espectador bien predispuesto, también será
una oportunidad para ampliar su mirada de las cosas".
UNA HISTORIA MUY PARTICULAR
"Yo soy mi propia mujer" está basada en la vida de Charlotte von
Mahlsdorf, un extravagante personaje de Berlín del Este, conocido por
coleccionar relojes, fonógrafos y muebles antiguos de la época de
Wilhelm II. Von Mahlsdorf salió airoso de dos de los más opresivos
regímenes del siglo XX, el nazismo y el comunismo, mientras se
mostraba abiertamente travestido.
Charlotte creó un museo en Berlín, que aún hoy sigue abierto, donde
salvaguardó los objetos de arte y el mobiliario que rescató de los
embates de la segunda guerra mundial. Por este aporte al patrimonio
cultural germano fue distinguido con la Orden Alemana del mérito luego
de la caída del muro. Sus años finales fueron muy controvertidos
debido a las acusaciones de complicidad con los Stasi (policía secreta
alemana).
Explorando el conflicto sobre los sentimientos de Charlotte, Doug
Wright produjo un dinámico y profundo trabajo que resultó un vívido
retrato de la Alemania en la segunda parte del siglo XX, moralmente
compleja.
En la obra, Wright viaja de Nueva York a Berlín para entrevistar a
Charlotte y queda hechizado por su encanto y sus relatos sobre cómo
logró sobrevivir a los maltratos de su padre.
"Yo soy mi propia mujer", estrenada en el teatro Lyceum de Broadway el
3 de diciembre de 2003, bebe de varias fuentes: transcripciones de las
entrevistas de Wright con Charlotte von Mahlsdorf, que abarcan desde
el primer encuentro en agosto de 1992 hasta enero de 1994; cartas que
intercambiaron hasta la muerte de Charlotte en el 2002; artículos
publicados en diarios sobre su vida; archivos de los Stasi y los
personales del propio Wright.
Juan Carlos presenta nuevo libro: habrá que ver que se trae entre manos.
http://www.abrazosbooks.com/producto
jueves, 14 de agosto de 2008
La película del año está en Córdoba: mirarla es una obligación
película que podemos decir desde ya es una de las perlas de este año
cinematográfico.
La Cuestión Humana
Una película compleja, no apta para todos ni para cualquier cabeza,
con uno de los mejores actores franceses de la actualidad (pronto lo
veremos descollar en La escafandra y la mariposa de de Julian
Schnabel) al frente de este relato donde intenta descubrir los
pliegues del lenguaje y la condición humana.
Cuanto de humano tenemos nosotros y en que nos hemos convertido hoy
por hoy. Y esa situación aberrante y tecnócrata tiene un origen
particular. La cuestión humana de Nicolas Klotz.
La deshumanización de nuestra condición es puesta en pantalla durante
dos horas y media en donde uno queda estupefacto con lo que la
película nos plantea.
Sin lugar a dudas una película sin concesiones, adulta que nos
devuelve una imagen que, seguramente, muchos no quieren ver ni
siquiera reflexionar en torno a este mundo que Klotz disecciona.
Una película necesaria y obligatoria de ver.
Así si tienen ganas, tiempo y agallas se llegan a la sala de Bv. San
Juan 49. Una alta recomendación.
Por si no confían en mi efusivo comentario aca una lectura de la
película según la revista El amante.
La Question humaine
1. El tiempo debería detenerse. Ya no tenemos derecho a creer que su
avance acompasará el progreso de la historia. Los viejos ideales de
libertad, igualdad y fraternidad o, después, las rosas rojas del
socialismo que instalaría la justicia sobre la Tierra han caducado. La
historia no ha sido benigna con esas aspiraciones y ha disuelto el
tiempo en un presente continuo en el cual la esperanza ha sido abolida
y en el que las palabras de ayer –justicia, hermandad, solidaridad–
son anatemas. No hay futuro; sólo presente ingrato, tan obtuso que si
abrimos desde él la puerta al pasado sólo encontraremos lo peor, la
raíz del mal hoy hecha árbol. Y únicamente nos servirá para comprobar
que ese mal ha triunfado.
Si éste ha sido el resultado de la historia, lo que venga sólo puede
ser peor. Presente perpetuo y canallesco, un futuro en el que la
cuestión humana haya desaparecido será aún más vil. Por eso, el tiempo
debería detenerse.
Este ánimo sombrío, esta advertencia son formulados por Nicolas Klotz
y Elisabeth Perceval, su guionista y esposa. Es la cuestión humana la
que está en juego en este momento. La de la supervivencia del hombre
como tal. No la de la especie, amenazada por otros apocalipsis, sino
la del concepto de hombre acuñado por el humanismo: un individuo,
alguien consciente de sus actos y elecciones, capaz de vivir
armónicamente con los otros y de utilizar sus capacidades no sólo en
su propio beneficio, sino en el del conjunto. Un proyecto de vida que,
Klotz nos dice, está muerto en las propias sociedades que lo
generaron. La pátina democrática de ese mundo es sólo eso: una
película delgada y engañosa que encubre a una sociedad totalitaria y
rapaz. Desde el corazón de ese mundo opulento y egoísta, esta
película, rama desgajada del tronco del viejo humanismo, viene a
descorrer ese moderno velo de Maya, esa apariencia.
2. Como una imagen. Pero ni siquiera la apariencia es grata; apenas
una imagen, falsa, del mundo de orden y eficiencia en el que vive
Simon (el notable Mathieu Amalric), psicólogo a cargo de las
relaciones humanas de una empresa alemana asentada en Francia, una
imagen que enseguida se disipa; él es uno de los apóstoles de la
excelencia, un modismo al uso para suavizar las salvajes prácticas
empresariales modernas: despiadados tests de selección de empleados,
prácticas paramilitares de despersonalización para el entrenamiento
del personal, una racionalización que prescinde de miles de
trabajadores son la verdad detrás de la apariencia. Fuera del trabajo
su vida transcurre en la penumbra de un departamento ambientado con
esterilidad posmoderna y sus neuróticas relaciones con dos mujeres.
Cuando le encomiendan indagar sobre el equilibrio psicológico del
señor Just, director de la empresa, los engranajes que mueven la
maquinaria de ambos –la empresa y Simon– se hacen autónomos y en su
girar emancipado van desarmando todo sentido: el de las vidas de
Simon, del director y de quienes los rodean, y el de la propia
narración que se quiebra y reconstruye con cada espasmo de la
monstruosa maquinaria corporativa.
La cuestión humana es desde ese momento una investigación sobre la
verdad y la apariencia, un viaje a un pasado tenebroso en el que como
última ratio se agazapa la bestia nazi; también la constatación de que
ese pasado se reproduce en el presente y se propone como modelo de
futuro. Como en un relato chestertoniano, todos son investigados e
investigan a los otros, las certezas se van disolviendo y son
reemplazadas por los dolores íntimos y las miserias públicas,
escondidas en algún archivo de la historia.
La propuesta de Klotz no es nueva y hasta tendría algo de lugar común
si la formulara de otra manera, eligiendo un camino distinto al de
este relato quebrado, que nunca se rinde al descanso de lo lineal en
su búsqueda de la verdad oculta detrás de la apariencia: la dinámica
del capitalismo necesita en su avance de formas de producción y
control cada vez más totalitarias. No es necesario un imaginativo
Simon que las desarrolle; mucho más simple es que aplique, sin saberlo
al principio, las de la vieja maquinaria nazi, siempre disponible. A
medida que Simon descubre la raíz de los métodos que aplica y la red
de ocultamientos y genocidio que están en la génesis de la empresa, su
vida se transforma en un viaje vertiginoso hacia el pasado y la
desintegración (como en La flecha del tiempo, novela de Martin Amis en
que la razón de su protagonista se disolvía acompañando su regreso a
un pasado concentracionario). Ese viaje es, en la pantalla, la
explosión de un espejo; fragmentos girando en el espacio que arrojan
imágenes parciales, encuadres expresionistas que parecen desgajados
del tronco narrativo central pero que terminan esclareciéndolo; al
mismo tiempo son la expresión del ánimo disociado de Simon, o del
señor Just y de todos los habitantes de ese mundo en que lo humano es
una estrella menguante.
3. Juegos de gatos y ratones. La cuestión humana deviene en una
especie de policial en donde el investigador es víctima y victimario,
un juego perverso en el que todos irán ocupando esos mismos roles; al
comienzo Simon somete a su novia a un vaivén histérico de seducción y
abandono, pero ella lo desarma con su voz (en La cuestión humana,
volveremos sobre ello, la música actúa como una herramienta de
desguace de la personalidad). El señor Rose desconcierta a Simon al
revelarle los desequilibrios psíquicos de Just. Éste a su vez
personifica a la aflicción en su forma más primaria. La extraordinaria
máscara de Michael Lonsdale, las pausas de su discurso, el aura de
ausencia que es capaz de generar, la manera en que parece desarticular
cada uno de sus músculos faciales y cargarlos de pesadumbre terminan
componiendo la imagen de un ser víctima de una tristeza y un
desconcierto terminales, pero que conserva reflejos de lo que fue: un
ejecutivo feroz y eficiente. Su dolor en estado puro, el peso de su
pasado, interpelan a Simon y lo desnudan de su ciencia pragmática; ese
dolor y esa culpa echan sombra a su vez sobre el implacable Rose, y
así sucesiva o simultáneamente, todos caen como palos de bowling ante
el golpe de una arrasadora bola fétida, hasta dejar a la vista la
ligazón del pasado totalitario con el presente de apariencia
civilizada. La progresiva toma de conciencia del protagonista de
Recursos Humanos, la noble película de Laurent Cantet, parece al lado
de la radicalidad de la película de Klotz un trabajo voluntarioso y
bienpensante.
4. Lo que se ve y lo que se oye. ¿Cuál es el punto de vista de La
cuestión humana? Sin duda el del psicólogo Simon, pero la
multiplicidad de sus ángulos, sus bruscos cortes que interrumpen la
continuidad de las escenas que llevan el hilo narrativo, espejan
también la totalidad del mundo que malamente lo contiene. La cuestión
humana es un big bang narrativo, una explosión desde la oscuridad en
camino a resumirse otra vez en ella.
La música subvierte, altera el orden y vuelca de adentro hacia afuera
las grietas humanas de todos los agonistas de la película. Si, como
dijimos, Simon es subyugado por el canto de su novia, más adelante la
música electrónica de la disco propiciará paupérrimas ceremonias
colectivas que descargan la angustia y el aturdimiento de Simon y de
las sombras que bailan a su lado, todos solos y cercados por una
escenografía de rejas y alambres tejidos. Esas escenas se cargan de un
clima carcelario que los personajes, digitados por el diapasón
hipnotizante de la música, asediados por una cámara asfixiante,
bailarines autistas, poseídos por un frenesí de zombis, jamás
advierten.
La música incidental comenta dialécticamente, discordando o
armonizando, las acciones de los protagonistas. La música llamada
clásica es la que acompaña la pasión del señor Just, modelo tardío de
aquel romanticismo que se pervirtió en nazismo, sensibilidad en estado
puro; su nervadura es acariciada o golpeada (para sus nervios
expuestos el resultado es el mismo) por las notas musicales que lo
arrojan al grado primario de la sensibilidad, más allá del bien y del
mal pero consciente de cada uno de los extremos; la música es para él,
a diferencia del resto, una herramienta de conciencia, un recordatorio
de que el infierno existe y el cielo está perdido.
Pero también está Arie Neumann, el sobreviviente, el que desde el
anonimato parece manejar los hilos que podrían desatar esta madeja
maligna. Su presencia en el final es el testimonio de un pasado que
quizá tenga un resquicio de futuro. Un testigo de otro tiempo y otros
valores que nos recuerda que La cuestión humana es, en palabras de
Nicolas Klotz, un homenaje a Tiempos modernos, aquellos de Chaplin en
los que los engranajes de la máquina, en plena aceleración, todavía
permitían la fuga hacia una modesta felicidad.
Trailer - Video de la película.
La Quimera hoy estrena.
amantes del buen cine.
Hoy estrena el documental "CORAZON DE FÁBRICA" que nos invita a
conocer un poco más de la Argentina profunda que los grandes medios y
emporios periodísticos no muestran.
Dos realizadores excelentes que ya habían presentando sus credenciales
con la película Raymundo hoy estarán acompañado la función estreno en
Córdoba.
Así un imperdible de este jueves, llegarse hasta Pasaje Escuti y
Fructuoso Rivera y disfrutar de estas imágenes de país y poder hablar
con Virna Molina y Ernesto Ardito.
Aquí la sinopis de la peli. Buen jueves entonces y vayan a verla.
El film va indagando en la vida de un grupo de obreros, hombres y
mujeres de la Patagonia argentina, que inician una lucha para frenar
las muertes y los accidentes que se producen en la fábrica de
cerámicos donde trabajan. Los conflictos que atraviesan se vuelven
cada vez más complejos y vertiginosos, y el compromiso que asumen con
esta lucha se torna inimaginado para muchos de ellos.
Estos episodios violentos van sacudiendo sus vidas y transforman su
percepción del mundo. Ninguno puede reconocerse como el ser humano que
era. Algo cambió, se rompió, se trastocó para no volver nunca al mismo
lugar.
En un país pobre, saqueado por sus propios gobiernos y empresarios,
los trabajadores de cerámica Zanon, deciden tomar la planta cuando el
dueño la cierra y ponerla a producir sin jefes ni patrones.
Ahora se sienten libres, han encontrando en su trabajo la herramienta
para crecer humanamente, pero al mismo tiempo deben cargar con una
serie de responsabilidades y desafíos que usualmente son la causa de
grandes peleas entre ellos o consigo mismos.
Tienen que capacitarse y superarse, para resolver todas las áreas de
la producción. Encontraron en las asambleas democráticas, el mejor
sistema de organización para que todos puedan tomar las decisiones.
En una Argentina azotada por la debacle económica, donde las fábricas
cierran todos los días, logran abrir 200 nuevos puestos de trabajo.
Ahora son 470 trabajadores.
Resistieron junto a gran parte de los pobladores, 4 intentos de
desalojo de la justicia. No se consideran los nuevos dueños de la
fábrica de cerámicos, por el contrario, reconocen como único dueño a
la comunidad de la provincia de Neuquén. Y devuelven el excedente que
da la fábrica en donaciones a los sectores que más lo necesitan.
Son la única fábrica en el mundo, que logró llevar adelante una
gestión obrera durante 4 años. Estos es un desafío permanente y a
diario tienen que enfrentarse a un sistema que se empeña en
boicotearlos. Pero la mayor barrera a sortear no está afuera sino
adentro, en su propia formación. Aunque muchos no lo sepan en esta
batalla interna, se encuentra la puerta para la construcción de un
mundo completamente diferente.