sábado, 19 de julio de 2008

Feliz día para todos!!!!

La amistad es uno de los tesoros más preciados de nuestra existencia,
y creo, yo debemos rendirle culto todos los días.
Siempre hay quien espera una llamada, un abrazo, una palmada de
hombros o una compañía silenciosa.
El amigo está ahí cuando uno menos lo espera y cuando más lo necesita.
Son esas compañías que son necesarias como el aire que respiramos, por
eso les deseo a esa familia que fui eligiendo en la vida y a los
lectores, ocasionales y fieles, un feliz día.
Y nunca dejen de llamar, de escribir o de contestar a un amigo ya que
tal vez en este preciso instante lo esté necesitando.
Sen buenos militantes de la amistad, se lo dice alguien que lo es.
Comparto esta belleza con uds.

Los quiero

Amigo mío. Antoine De Saint-Exupéry

Amigo mío,
tengo tanta necesidad de tu amistad.
Tengo sed de un compañero que respete en mí,
por encima de los litigios de la razón,
el peregrino de aquel fuego.
A veces tengo necesidad de gustar por adelantado el calor prometido,
y descansar, más allá de mí mismo,
en esa cita que será la nuestra.
Hallo la paz.
Más allá de mis palabras torpes,
más allá de los razonamientos que me pueden engañar,
tú consideras en mí, simplemente al Hombre,
tú honras en mí al embajador de creencias,
de costumbres, de amores particulares.
Si difiero de ti, lejos de menoscabarte te engrandezco.
Me interrogas como se interroga al viajero,
Yo, que como todos, experimento la necesidad de ser reconocido,
me siento puro en ti y voy hacia ti.
Tengo necesidad de ir allí donde soy puro.
Jamás han sido mis fórmulas ni mis andanzas
las que te informaron acerca de lo que soy,
sino que la aceptación de quien soy te ha hecho
necesariamente indulgente para con esas andanzas y esas fórmulas.
Te estoy agradecido porque me recibes tal como soy.
¿Qué he de hacer con un amigo que me juzga?
Si todavía combato, combatiré un poco por ti.
Tengo necesidad de ti. Tengo necesidad de ayudarte a vivir.

viernes, 18 de julio de 2008

La película del mes: Batman, el caballero de la noche

Acaba de llegar del cine de ver este PELICULON!!!!
por fin una película que superhéroes que entretenga, tenga buenas
actuaciones y que sea para una excelente película.
Creo, sin temor a equivocarme y si me equivoco, como dijo Cobos, la
historia me lo dirá, que es esta película esta destinada a ser un
clásico en breve tiempo.
Además que sin lugar a duda es el mejor Batman que hemos visto hasta
el momento, incluso superior a las buenas propuestas del genial Tim
Burton.
Varios factores confluyen para este comentario que no es alocado ni
trasnochado y que brevemente comento aquí:

* la densidad dramática del film ubicando a Batman y todos los
personajes en una realidad concreta, percibiendo sutilmente estos
tiempos que vivimos: el apocalisis llegó y es momento que veamos que
nos sucede a todos con ello. No hay mensajes ecologistas ni new age
sino miedo, temerosidad y manipulación constante que hace que seamos
buenos y malos, oscuros y transparentes de acuerdo a la situación que
vivamos. La condición humana es puesta a prueba y las cartas están
sobre la mesa para que juguemos. Aquí el Joker nos desenmascara en
tanto seres humanos. Y es él quien desde su deformidad, desde su
supuesta "anormalidad o locura" lanza las frases más verdaderas que
nos describen tal cual somos.

* Un director que ha logrado hacer que 2 horas y media se pasen como
si nada y ha ubicado cual relojero suizo, con precisión, maestría y
clasicismo todas las piezas en su lugar.

* Un elencazo( como ya dije aquí días atrás) que funciona
complementándose y tratando de dar lo mejor de sí. Ganan por varios
cuerpos el genial Guasón ( en una interpretación memorable de Heath
Ledger y sin duda la mejor de su carrera) y el bueno/ malo de Aaron
Eckhart. No desentonan Michel Caine, Morgan Freeman ni Gary Oldman.
Christian Bale y Maggie Gyllenhaal aportan belleza y seducción en
justas dosis, igual con eso basta y sobra.

Estos tres factores se conjugan y dan como resultado un peliculón que
definitivamente es para adultos y que nos divierte de principo al fin,
dejándonos con una sensación extraña al final que invita a pensar el
mundo que habitamos y que lugar ocupamos en él.

Vaya y no deje pasar esta posibilidad por favor.
Ahhh y a disfrutarla como un niño ya que tambien el cine es
diversión. A la salida despues de una rica cena activa la neurona para
pensar sobre lo que acaba de ver.

Crónica de los últimos meses.

Magistral escrito para terminar una semana sorpresiva en un país que
no da respira y no deja de asombrarnos.

Frankenstein
Martín Caparrós

No se enfrentaban a nadie. Hace cuatro meses, cuando empezó este
baile, sus peores enemigos eran la inflación, las sospechas de
corrupción, el INDEC, la posibilidad de que, si acaso, a Macri no le
fuera tan mal, o sea: no tenían enemigos. Sin embargo, empezaron a
hablar como si los tuvieran –y todo parecía tan extraño. Hasta que
consiguieron producirlos.

"Si una situación es definida como real, esa situación tiene efectos
reales", dice el teorema de Thomas, un sociólogo americano que trató
de sintetizar la idea de profecía autocumplida. Digo: la mayoría de
los argentinos estamos a favor de las retenciones a las exportaciones
de materia prima –agropecuaria, petrolera, minera. O, por lo menos,
hasta el 11 de marzo, muy pocos estaban en contra. Ni siquiera los más
feroces camperos discutían su existencia. Y después discutieron su
monto –con perdón–: sólo su monto.

Por eso no creo que el tema de estos días sean esas retenciones,
algunos puntos más o menos: lo que se discute, ahora, es el resultado
de una de las series de errores políticos más notables de la historia
argentina reciente.

Primero fue esa resolución 125 llena de errores técnicos y fundada en
el peor error político: no diferenciar a grandes y chicos y empujar a
las rutas a una cantidad de gente que jamás habría salido si el
Gobierno hubiera establecido esas diferencias. Ahí empezó todo: el
Gobierno creó la masa crítica en su contra y posibilitó una alianza
inverosímil entre chacareros y terratenientes.

Su otro error original fue no hablar, desde el principio, de
redistribución. Empezaron por decir que se llevaban esa plata sin
decir para qué, y tardaron meses en ofrecer unas promesas vagas y
etéreas, sin anuncios concretos. Y, además, omitieron coparticiparla,
con lo cual se peleaban con sus aliados provincianos.

Justo después vino otro error: aquel tono crispado que la mayoría no
entendió ni consideraba necesario, y que los alejó de mucha gente que
hasta entonces los apoyaba. Y que no enmendaron cuando vieron que no
funcionaba; al contrario, redoblaron la apuesta y empezaron a hablar
de golpes, de grupos de tareas increíbles.

Hasta el error final: tras meses de idas y venidas, y sin ninguna
convicción, porque no encontraban otra vía, mandaron la resolución al
parlamento: era obvio que el debate aumentaría los conflictos y
divisiones que ya asomaban en su propio bloque de poder. (Y dejamos de
lado mucho error menor. Los técnicos, como aquel que hizo que la
retención rechazada ayer terminara favoreciendo a la soja sobre el
maíz y el trigo, por ejemplo. O los de esta semana: salir a la calle
el martes a perder una pelea cuantitativa que nadie les obligaba a
dar, no ser capaces de calcular los resultados del Senado, comprarse a
Saadi cuando ya no servía.)

También fue un error hacer de este conflicto una cuestión de
supervivencia, todo o nada. ¿Ahora cómo van a hacer para explicar que
la derrota no fue tan importante? Los errores son legión pero truena,
por encima de todo, el gran error: la creación de Frankenstein, el
monstruito enemigo.

Frankie es un espanto: la mezcla más extraña, la receta que nadie
habría podido imaginar –Urquía y la CCC, Buzzi, Carrió y Barrionuevo–
y actúa abominable muchas veces: racista, clasista, gorila de opereta,
patriotero. Otras, en cambio, se pone inteligente o astuto o eficaz,
progre o conserva, tan variado. Es obvio que va a ir perdiendo piezas:
la Rural y Castells no pueden seguir juntos mucho tiempo. Pero aún así
le van a quedar varias y quién sabe adónde irá; para facilitarle el
camino, quedará en millones de personas esta sensación de antagonismo
con el Gobierno, de que nada de lo que haga va a estar bien. Y todo lo
consiguieron casi solos, por sus propios méritos.

El rechazo de las retenciones, en cambio, fue mérito –o demérito– de
muchos otros. Fue un triunfo de la política, de lo que me gusta
entender por política: la participación y la movilización en pos de un
objetivo. Es casi un chiste cruel que el mayor ejercicio de democracia
directa de los últimos tiempos haya llegado de la mano de algunos que
muchas veces se cagaron en la democracia: es otra de las
contradicciones de esta historia de contradicciones incansables.
Aunque hay cierta justicia poética en el despropósito: al kirchnerismo
le ganó la participación que sus jefes deberían haber encarnado y
fomentado –por supuesta tradición, por supuesto proyecto– y siempre
despreciaron, hasta que, en pleno susto, convocaron a otro rejunte
extraño.

Digo: un triunfo de la política. Un gobierno lanza una medida como han
lanzado todas sus medidas los gobiernos recientes –por decreto o
resolución, sin consultas, puro poder ejecutivo– y, por una suma de
razones, mucha gente decide oponérsele y para eso sale a la calle, a
las rutas, se hace oír como puede, presiona a sus representantes,
consigue su objetivo.

A mí me gusta que la política suceda en la calle porque implica un
descontrol, en sentido estricto: cantidades de personas moviéndose sin
el control de los que siempre nos controlan, un momento fluido,
imprevisible. Si los gobernantes supieran lo que les conviene, quizá
tratarían de reemplazar esta movilización por referéndums. Estos
cuatro meses de marchas y contramarchas, errores y pavadas, podrían
haberse evitado con la limpieza de una consulta popular: dos semanas
de debates, votación y a los bifes.

En cualquier caso, ganó la versión menos mediada, más movilizada de la
política: una democracia un poco más directa, menos presa de sus
"representantes". Ojalá sea un ejemplo: que el mismo grado de
movilización pueda reclamar que los hospitales no sean chiqueros, que
en las escuelas se enseñe, que los transportes funcionen, que los más
pobres coman, que haya igualdad en serio. Que la movilización no quede
sólo del lado de los que quieren –un poco más de– plata.

Fueron meses muy raros –que no se han terminado. Me pregunté mucho,
durante este conflicto, cuál era la pelea real, detrás de los puntitos
porcentuales. Distintos sectores tenían peleas distintas pero, en
general, creo, peleaban por sus ideas diferentes del Estado. El Estado
es el eje de la política kirchnerista.

El Gobierno intenta la recuperación de un poquito de Estado y se pelea
con los ricos y medio ricos que se acostumbraron a disfrutar del
no-Estado que Videla y Menem impusieron. El Gobierno hace un uso
módico de ese Estado y no convence a los pobres y no tan pobres que
querrían que les volviera a asegurar lo que les debe, lo que les cobra
en impuestos. Es el problema típico de estas políticas nichinili:
demasiado para algunos, insuficiente para muchos. Y un corolario: no
hay nada peor que alguien que hace, en nombre de una idea política,
algo distinto de ella. No sólo no la concreta sino que, además, cierra
espacios para los que quieren seguirla realmente.

Mientras tanto, el Gobierno va a tener que buscar un rumbo. Frankie
ahora amenaza y se lo hace más difícil. Cuando asumió Fernández se
dijo que mantendría el gabinete de su esposo hasta abril y que recién
entonces –¿por qué entonces?– formaría el suyo propio: quizá sea el
momento.

De hecho, varios opositores empiezan a deslizar que ya es hora de que
el ex presidente deje gobernar a su mujer –y le atribuyen la derrota,
en una versión actualizada de la "teoría del cerco": ella es más
buena, él es el malo, Néstor como el Lopecito de Cristina.

El Gobierno tiene que hacer algo. Podrían pensar que su mínima
política de alianzas les dio pésimos resultados –un tal Cobos– y que
deben abroquelarse y que, en su soledad, les conviene profundizar esas
reformas con las que amenazan. O pensar que les conviene abrir y
negociar, tratar de seducir a las clases medias que perdieron.

Hay, por supuesto, muchos caminos intermedios para oponerse a Frankie.
Pero ahora la Presidenta está, como corresponde, en Resistencia, donde
dice que es un día muy especial por "la recuperación" de Aerolíneas
Argentinas, y muy triste porque ha muerto un amigo querido, testigo de
su casamiento, y después habla de la infraestructura del Chaco y del
aumento de las inversiones extranjeras y muchas gracias buenas noches.
Del otro lado hay un país que se quedó esperando. Frankie avanza.

jueves, 17 de julio de 2008

Recomendación de jueves: The Tudors

Tienen ganas de ver lujuria, ambición, odio, intriga y traición en un
mismo lugar y una misma familia.
Le gustaría?
No es Río Cuarto ni la tristemente célebre historia del crimen de Nora
Dalmasso y los Macarrón,aunque algun día deberíamos hacer una serie
sobre ella no???
Hay una serie que ya vimos el año pasado que hoy se repone en la
pantalla de People & arts y nos ofrece esto (yo diría que mucho más en
dosis justas y ambientadas maravillosamente) durante el reinado de
Enrique VII.
Los primeros años del reinado de este tremendo Henry (no tan abordado
como debería serlo por el cine y la pantalla chica) en donde importa
más el poder que se puede conseguir en los pasillos y camas de la
corte que en el diseño de una política concienzuda y racional.
Aquí reina la desmesura, la pasión y la avaricia por querer tenerlo todo y más.
Aca veremos , aunque un poco lejos de la versión oficial de la
historia, a una Catalina de Aragón que no puede darle un hijo al rey y
se la pasa rezando todo el dia sabiéndose engañada a más no poder.
Y la aparición de Ana Bolena que llegará para desmadrar todo en la
corte pero con un objetivo claro y preciso ( atención chicas aprendar
de la querida anita que supo, allá lejos y hace tiempo, como tener en
sus manos a un hombre ofreciendo poco)
No solo de cama vive el rey asi que veremos como las ideas de Tomás
Moro chocan con la ambición del cardenla Wosley.
Verla es un placer para todos los sentidos por lo que la recomiendo
ampliamente desde su actor protagónico quien encarna magistralmente al
rey y todo el elenco que acompaña que es bueno, joven y bello.
Atención al diseño de arte de la serie porque es impecable, desde los
exteriores rodados en la hermosa Irlanda y el vestuario que impresiona
por la belleza y los colores.
Todo indica que hoy a partir de las 22 horas la cita es en People &
arts y se enganchen con esta serie que los dejará con ganas de más.
Se nota que me gustó no? Igual como Lost no existe para mí pero
mientras espero la quinta temporada me desquito con la monarquía
inglesa. Au revoir y bon nuit!!!!!!!!!

La realidad tambien importa lo sé y aquí su mejor cronista.

Fue una madrugada antológica digna de cualquier buena película pero
era la vida real que se trasmitía en vivo y en directo.
Muchos estabamos allí mirando y siendo testigos de un momento único en
la historia del país. Incluso el gordo Lanata que aquí nos cuenta lo
que todos vimos pero sólo él sabe contarlo.
La importancia de un NO dicho a tiempo.


Un antropólogo en la tribu de zulúes

El rostro desencajado, las contorsiones en el sillón y el nudo en el
que se transformó el jefe del bloque oficialista Miguel Pichetto
también quedará en la antología del Senado: sufría como en una final
del mundo por penales, se frotaba las manos, buscaba algo en su
bolsillo una y otra vez y pensaba –seguramente– en los insultos que
acababa de escuchar del presidente Kirchner por teléfono, mientras lo
hacía único culpable de todo.

A las cuatro y diez Cobos pidió, antes de que se ratificara la
votación y se viera compelido a desempatar, el uso de la palabra.
Desde pasada la medianoche circulaba un rumor que, en ese momento,
comenzó a sonar verosímil: Cobos vota que no y renuncia –me dijeron
dos fuentes distintas hablando desde dentro del recinto–. Cobos
comenzó a hablar pausado y refirió a un viejo incidente durante su
colimba en el Sur, en años del conflicto por el canal de Beagle.

Hablaba lento, y desde el corazón. Estaba nervioso, pero no hacía
mucho por ocultarlo. Todo el recinto del Senado lo escuchaba en un
silencio religioso. Verlo fue conmovedor: había ahí una persona; entre
tanto animal político, negociador de raza, vendedor profesional de
ilusiones, había aparecido una persona que podía decir con pudor que
tenía miedo, que vivía contradicciones.

Un antropólogo hablando en medio de la tribu de zulúes que estaba a
punto de meterlo en la olla hirviente. Dijo lo lógico, lo que
cualquiera de los cientos de miles que miraban por la televisión
hubiera dicho: el país está partido, una ley así no vale la pena, hay
que consensuar, no se muere nadie, etc., etc. Pichetto se retorcía
como un cascabel con dolor de estómago. Pidió un receso. Un cuarto
intermedio para encontrar una solución.

El delegado de K citó la Biblia: –Hagamos lo que haya que hacer, y que
sea rápido.

María Eugenia Estensoro agradeció la sinceridad de Cobos y le dijo que
le hubiera gustado acompañarlo en el receso. El resto quería sangre.

Cobos volvió a hablar. Más lento aún. Dijo que no era un traidor. Dijo
que creía que Cristina iba a entenderlo. Quise adivinar a Cristina, en
ese momento, en Olivos, pero mi imaginación fracasó. Después dijo que
No. Una persona les dijo que No. Fue increíble.

Aguante la ficción, carajo!!!!

En este país digno del mejor realismo mágico y donde Bombita Rodriguez
bien podrá ser senador de la Nación y haber votado a favor de las
retenciones, la ficción televisiva nos sigue aportando las mejores
alegrías para aquellos que queremos ver a la noche buenas propuestas
en televisión.
Vapuleada muchas veces, criticada tantísimas más la televisión de ayer
a la noche fue un ejemplo de como con buenas propuestas se puede
entretener al televidente y ofrecerles productos de calidad.
Anoche mientras los senadores hablaban e intentaban poder hilar dos
frases coherentes sin que la cara se les caiga de tanta desfachatez la
televisión abierta ofrecía un excelente capítulo de Socias donde tres
mujeres debían rehacer vínculos con sus madres, hijas y parejas.
Imperdible la aparición de la gran Mirta Busnelli actriz que deslumbra
cuando aparece en pantalla.
La factura estética de esta serie es para aplaudir y los dialogos impagables.
En el frente es decir en la pantalla de Telefé mientras un capitulo de
Vidas robadas nos brindaba actuaciones inmejorables con una trama que
va poniéndose cada día mas tensa e interesante más tarde la memoria y
los recuerdos se adueñaban de la pantalla para contarnos la historia
de Juan Cabandié con un Carlos Belloso de antología y una Leonora
Balcarce que demuestra que es una gran actriz.
Y eso con solo contar lo que sucedía en dos de los canales de la
televisión abierta y para enorgullecernos que la ficción nos decía y
nos mostraba más verdades que en el Senado de la Nación. Pero no hay
felicidad eterna me parece.
Ya llegará el caño, el chiste fácil, grueso y mucha carne al asador
que harán las delicias de los televidentes.
Por ello aguante la ficción y por más miércoles asi!!! En la tele y
en el país obviamente.

miércoles, 16 de julio de 2008

Arriba la poesía

Ante tanta urgencia de realidad bienvenido el gran Peter Capusotto (
con uno de sus personajes), la gran genialidad de nuestra televisión.
Recuerdan esos añorables años 80 y los poemas de mi amigo Batato y sus
compañeros de ruta los geniales Urdapilleta y Tortonese (antes que la
televisión le asignara el papel de lector de revistas)
A disfrutar este miércoles veraniego en esta parte del mundo.
Y seamos surrealistas por favor!!!! No nos queda otra en este país no??

Poema inédito de Luis Almirante Brown


Cosmogonías de lo inasible
Es tu cuerpo de pleamar
Tristes notas de la aurora
Hoy tu alma ya es sal

Pero tu luz quiere danzar…
Pero tu luz quiere danzar…

Baila, baila entre las algas
Parturienta de mar
Baila y gira, anémona calma

Si quieres bailar y algo de que agarrarte…

Veni a bailar en mi caño de carne
Veni a bailar en mi caño de carne

Colgate y frotalo
Dejalo bien lustrado
Mi caño es duro y sano
Y es amigo de Moyano

Veni a bailar en mi caño de carne…

martes, 15 de julio de 2008

Que elencazo por favor!!!!!y que película....

Será una de las películas del año por varias razones que ya han empezado a circular por varios medios:
Un director de aquellos que ya hizo historia con la anterior Batman Begins: Christopher Nolan ( recuerdan Memento???)
Un dueto esperado entre el superhéroe y su villano mas efectivo.
Una actuación inolvidable que nos legó el grandioso Heath Ledger ( que era mucho más que una cara bonita, ahora todos lo dicen pero ¿quien apostaba por él cuando Secreto en la montaña se estrenó???)
Una metáfora arriesgada sobre los tiempos que corren, una factura técnica impecable y
Un elencazo increible con los mejores actores y actrices ( jóvenes y no tanto) de los últimos tiempos que imagino darán lo mejor de sí. Igual con verlos en la pantalla ya estamos hechos. 
Y la mejor noticia: este jueves se estrena el Córdoba y allí

Mas noticias desde Colombia.


Para tener en cuenta y conocer desde ya la lengua viperina de otra gran colombiano, que de tan grande, se nacionalizó mexicano.
Todos sus libros son altamente recomendables si usted  no es una persona impresionable y poco sensible a atrocidades diversas.
Aqui el escritor opina sobre el culebrón que Uribe y cía han montado hace unas semanas en el continente para esconder vaya a saber que cosa.
Y si quieren empezar a leer sus libros aqui una lista para empezar:
 
La Virgen de los Sicarios
El desbarrancadero y
El río del tiempo  que es una novela que esta compuesta por varios libros.
 
Como para empezar a disfrutar de este escritor maldito y , creo yo, único en su especie.

El polémico escritor colombiano Fernando Vallejo considera escandalosa la atención que se presta a la liberación de Ingrid Betancourt, en comparación con el escaso interés, a su juicio, que despiertan otros rehenes de las FARC.

"Han sido secuestrados millares a lo largo de los años, ahora mismo varias centenas están sufriendo en poder de la FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pero sólo se habla de ella", dijo Vallejo en declaraciones publicadas este viernes por Folha de Sao Paulo.

También dijo que no sería extraño que la ex senadora se lance como candidata las elecciones presidenciales colombianas de 2010 y que en ese escenario ella tiene grandes posibilidades de ganar. "El pueblo colombiano es tan ignorante que hasta puede elegirla. Pero ella es francesa, tiene doble ciudadanía. ¿Por qué escogió hacer política y competir por las elecciones en Colombia, por qué no compite en Francia contra Nicolás Sarkozy?" se preguntó.

El escritor opina además que la ex candidata presidencial colombiana, rescatada el pasado miércoles por el Ejército junto a otros 14 retenidos, es "manipuladora", "bellaca (ruin)" y "horrible", entre otros epítetos. Vallejo, quien vive en México desde 1971 y se naturalizó ciudadano de ese país en 2007, calificó a Betancourt como una mujer ambiciosa y la acusó de provocar su propia captura en 2002 como una forma de promoción política.

domingo, 13 de julio de 2008

A leer que se acaba el mundo!!!

Un escritor de aquellos venido de una tierra bella y única en este continente: Colombia.
A ver como piensa don Alvaro y a buscar sus libros urgentemente como así tambien los de Laura Restrepo y Fernando Vallejo para ver lo que nos ha dado aquel bello país en materia de escritura, pasión y literatura despues del realismo mágico y de las bellas obras de Gabo. No sólo es la guerrilla, Uribe, Ingrid, las Farc y ese culebrón mal hecho.
Estos escritores si saben contar historias bellas, poéticas y más verosímiles.
Y uno las disfruta más.
Buen domingo y si quieren saber más del tema que aquí Mutis habla a leer la revista Ñ de donde se saco esta entrevista.
 
 
Alvaro Mutis: "La literatura no tiene función social"
El narrador y poeta colombiano dice que la novela "acompañará al hombre hasta su último día".
 
Datos de Mutis
Bogotá, 1923
Publicó su primer libro en 1948 (La balanza) y se destacó con Los elementos del desastre (1953). Su obra se integra con Reseña de los hospitales de ultramar; Los trabajos perdidos, Suma de Maqroll el Gaviero, y Crónica regia y alabanzas del reino. Escribió las novelas La mansión de Araucaíma" y Un bel morir, entre otras. En 2001 recibió el Premio Cervantes.
 
 
 
¿Cómo se llevan la literatura y la sociedad de la información? ¿La tecnología ha menoscabado a la literatura?
Yo desconozco por completo las computadoras. No he tocado una en mi vida. Sé por mi nieto, Nicolás, que existe en Internet algo llamado Wikipedia, donde está todo: desde lo más banal hasta lo más sublime; para mí eso tiene algo de ciencia ficción. Creo que frente a esto la literatura tiene su camino marcado, acompañando al hombre desde hace milenios. Todo esto que llaman la informática, todos estos aparatos, poco tienen que ver con el fomento o el incremento de la literatura. La literatura nace del hombre en una forma completamente natural, hay grandes vacíos en las épocas, hay siglos, a veces, en donde sólo dos o tres obras vale la pena que continúen existiendo, y esa es la literatura, es un don del hombre que no está sujeto a ninguna suerte, ni a ninguna mecánica. Ahora bien, en nuestra época, siento que hay contra la literatura una serie de medidas y de sistemas, que alejan el interés del creador literario de la verdad que tiene que decir, y lo colocan en un camino de una palabra que yo detesto, que se llama éxito.
 
¿El mercado impone sus criterios, entonces?
Totalmente. Pero, la literatura seguirá existiendo. Siempre he dicho que lo último que hará el hombre sobre la tierra, cuando el planeta desaparezca gracias al sobrecalentamiento que está sucediendo con una fuerza impresionante, será decir unas palabras muy semejantes a un poema, un trozo de poesía para despedirse del mundo. Y hablo de un poema porque la condición de la poesía es decir una parte de nuestra más secreta y más profunda visión del universo y de la gente, de los hombres, de nuestros hermanos; decirlo en una forma que no se parece en nada a todos los otros medios de comunicación: a partir de sus propias entrañas, en lo más íntimo, y que sea verdad.
Hablaba recién de un mercado exitista. ¿Ese tipo de mercado forja lectores alérgicos a la escritura sofisticada?
 
El mercado es un accidente que tiene que sufrir la creación literaria que se convierte en libro. Yo, por ejemplo, mis libros los imagino y los sueño como personas; y de pronto, pienso: "Ay, mis pobres libros, en los estantes de las librerías, y muuuuuy de vez en cuando, en las vitrinas, pobres, ¿qué harán?, ¿cuándo llegará un lector que los recoja y se ponga en relación con ellos?". Están sujetos a una serie de eventualidades que yo ya no puedo controlar, ni me interesa controlar. Que caminen ellos.
 
¿Existe para usted una función social de la literatura?
No, en absoluto. La literatura no tiene ninguna función social. Eso es uno de estos inventos –a partir del siglo XIX– que transforman y deforman la noción de la literatura. La literatura –insisto– es una visión muy personal, muy íntima del hombre, del mundo y de sus hermanos, de sus semejantes. Esto no tiene función social ninguna. Los críticos y la gente interesada en darle al arte ese camino de la función social, se la colocan, se la imponen, pero nunca van mucho más lejos de lo poco que ellos pueden alcanzar respecto a algo que no es una verdad. La literatura tiene su propia vida, tiene su propia razón de existir y nada más. No está ni para rescatar al hombre ni para hacer mejor la vida del hombre ni para hacer mejor la vida de la sociedad.
 
Ni hablar entonces del compromiso en sentido sartreano...
 
¡No, por Dios! Eso ya es un juego totalmente falso y totalmente interesado de las fuerzas políticas de uno y otro lado para apropiarse de la literatura y ponerla de su lado. Pero no hay literatura de izquierda, ni hay literatura de derecha. Mentira. El arte tiene su propio territorio, que es al margen.
Usted ha trabajado en el mundo del cine y ha estado relacionado también con la televisión. A veces, en estos tiempos en los que lo audiovisual manda, uno tiene la sensación de que el relato pasa por lo audiovisual, de que son el cine y la televisión los que nos están contando el mundo.
No, yo no estoy de acuerdo con esto. De todas maneras, y siempre, tanto el cine como la televisión, el convertir en imágenes las páginas de un libro, de todas maneras, lo están deformando y están dando una versión limitada. Nunca he visto una película basada en una novela que tenga realmente en su esencia, que ver con la película.
 
Me refería, en verdad, no a las adaptaciones que se hacen a partir de una obra literaria sino a los relatos que arman el mundo, el cine y la televisión. ¿A usted le parece que la literatura sigue teniendo una capacidad de contarnos la vida más profunda, más intensa que lo audiovisual?
Hay películas excepcionales, pero eso no es literatura, eso es cine, es otro mundo, son otros elementos para poner presentes estas visiones, sensaciones y emociones de un ser humano. Lenguajes diferentes.
Así como en algún momento se dictaminó la muerte de las artes plásticas, se ha trazado más de una vez la partida de defunción de la novela. ¿A usted le parece que hay algo de verdad en eso?
Mire, se está haciendo de todo por dejar la novela de lado y reemplazarla por toda una serie de artilugios electrónicos o como se les quiera llamar. La novela seguirá acompañando al hombre y seguirá siendo la voz del hombre, de sus intimidades, de sus obsesiones, de su visión de una realidad que es de él, y exclusivamente de él. Esto acompañará al hombre hasta su último día. Novela habrá siempre.
 
¿Por qué?
Porque, sencillamente, el hombre necesita, a fuerza, si tiene el don y las condiciones de escribir, dejar testimonio de sus obsesiones y de su visión del mundo y de su paisaje privado. Y de hacerlo con imaginación. Se crea un mundo diferente. Hay una realidad que ha creado el novelista –o el poeta también, en el camino de la poesía, y en las condiciones de la poesía–, pero es un cuadro de emociones, de visión del mundo, totalmente personal y creado a fuerza de imaginación. .
 
¿Quiénes le parecen a usted, dentro de las nuevas generaciones, que marcan de alguna manera el rumbo de la literatura que vale la pena seguir de aquí en más?
Mire, no me atrevo a contestarle la pregunta con ningún nombre propio. Porque ésa es una aventura y un riesgo que no quiero correr. No sé. No sé. Yo sé que Vargas Llosa, que García Márquez, que Juan Rulfo, desde luego, ya pertenecen a la gran herencia de las letras del mundo. Bueno, muy bien. De los que siguieron, todavía no me atrevo a decir nada.
Pero los tiene vistos y los está...
No.
¿No?
No, no, no. Se me confunden, se me borran...
Pero en todo caso, ¿qué es lo que le parece que vale la pena? ¿Cuáles serían las características de las novelas que usted distingue?
Que cuenten y digan la verdad de esa ficción; que no estén escritas para probar una tesis política, para probar la verdad de una experiencia sentimental. No. Que no estén escritas para mejorar la vida de nadie. Ellas tienen que tener su propia condición y su propia vida.
 
¿Proponer un universo propio?
Exactamente.
Leí por allí que no le gusta la palabra intelectual, ni que lo llamen intelectual.
Ay, no. ¡Por Dios!
¿Por qué?
No, porque eso se volvió ya en el mundo una especie de enorme rebaño de personas que van detrás de las letras, y que finalmente no tienen nada que ver con ellas, en el fondo. Yo soy un escritor y punto. Y ya es mucho. A veces me entran dudas de mí mismo. Pero, en fin.
¿Por qué le entran dudas y qué se dice en esos momentos?
A veces en que abro un libro mío y digo: "Ay, esto no tendría que haber sido escrito así. Ay, por qué no puse primero a esta persona y después...". Pero bueno, esa es otra historia.