jueves, 30 de diciembre de 2010
Variaciones en torno al yo: la última nota del 2010...
Revisando archivos, dejando cosas casiordenadas para que la vuelta en febrero no sea demasiada caótica encontré este texto que escribí para una revista que no se si publicó pero que bien vale rescatar porque habla de dos pelis que se estrenaron este año y esta entre lo mejorcito de la producción que pudimos ver en el cine..
Recuerdo que el tema del número de la revista era el yo por lo que decidí tomar esta cuestión para rescatar la gran peli de Marco Bellochio y ese cuento judío de los Coen que definen una manera de ser.
Por ello os comparto la última nota del año que intenta recomendar, ahondar y bucear en las potentes imágenes y relatos de este 2010 que ya se despide de nosotros....
Biografías del yo: Miradas a lo profundo del ser.
Hay un género en el cine y la televisión que desde hace unos años se ha convertido en un imprescindible dentro de la producción mundial.
Un género que se ha puesto de moda en el ámbito de la cultura y permite sacar a la luz aspectos pocos conocidos o realmente sorprendentes de personas públicas (famosas o anónimas) pero que aportan a entender un momento en el tiempo.
Todo esto se da por el interés que despiertan dichas historias, por el público que se acerca a este tipo de relatos biográficos ávidos de conocer otras partes de la historia – las menos conocidas- y por lo que implicancias que tienen estos discursos dentro de la cultura contemporánea
Hablamos de las biopic (abreviatura de biografic pictures) que intentan retratar la biografía de una persona o personaje que por sus características particulares merece ser difundida.
Estas biografías se encargan de revelar aspectos pocos conocidos de una persona y de reconstruir la subjetividad de los más conocidos para entender contextualmente la vida que se está biografiando.
Entonces vemos como estas películas, este género en particular pone en escena y primer plano la subjetividad de la persona, la manera en que la personalidad del personaje biografiado se construye a lo largo de un lapso de tiempo o en un momento de su historia particular.
Se filma al yo del personaje y ese proceso nos permite conocer como se va construyendo y armando a partir de diversos factores que se van sumando hasta determinar la personalidad, el tono y el registro particular que dicha persona tiene.
Esos factores determinarán ciertas actitudes y maneras de ser que al tratarse de personajes públicos (toda persona al vivir inmerso en una comunidad lo es por lo que la historia de un hombre común también sirve de ejemplo) también nos dirá como es la sociedad en la dicho personaje se encuentra inmerso.
Ese yo respira, camina, habla, siente y piensa de acuerdo a un marco de referencia y de esto trata la importancia del género ya que la historia de una vida nos permite indagar a modo de un mapa en las cartografías en donde estas identidades se van configurando.
Historia de vida, historia cotidiana y la Historia están íntimamente relacionadas y el conocer una biografía, el relatar la vida de un yo cualquiera permite ingresar en los aires de época en donde esa vida se ha desarrollado.
Existen 2 biopic que valen la pena rescatar de los estrenos cinematográficos de este 2010 que va concluyendo lentamente por las posibilidades de mirar cuestiones específicas dentro de la vida de los personajes que se biografían y de las sociedades en dichas historias se desarrollan.
Hablamos de Vincere de Marco Bellochio y Un tipo serio de Ethan y Joel Coen, dos películas que desde registros distintos, estéticas diferenciadas y geografías en principio nada parecidas (Italia / Estados Unidos) proponen conocer la complejidad de la historia de una persona o personaje y las implicancias de dicha relación y construcción.
Vincere nos permite develar un capitulo poco conocido de la historia del fascista italiano Benito Mussolini y a través del relato de dicha historia (el no reconocimiento y la desaparición de su primera mujer e hijo) indagar como se construyó el terror en la Italia de Mussolini.
Esta película nos propone una doble mirada: por un lado observar el yo de uno de los personajes más siniestros de la Historia del siglo XX y por el otro mirar como el yo del fascismo necesita de ciertos componentes para tener una omnipresencia en cierto momento de la Historia.
La virtud de la película es poder filmar ambas cuestiones y poder observar como el miedo, el terror y el odio son construcciones que tienen sus modos de ingresar en la vida cotidiana que a veces son casi imperceptibles.
La historia de Ida Delser y su hijo son el vehículo que nos permite ingresar en zonas oscuras de las cuales ya no hay retorno y que marcan a fuego los cuerpos, las geografías y las ideologías.
Un tipo serio de los hnos Coen comienza con esta frase "Recibe con simplicidad todo lo que te venga" y a partir de la historia del tipo del título intenta mostrarnos como es la vida de una persona común que a partir de un determinado momento todo se le empieza a complicar para mal y todo los sucesos que la película nos muestra será un lento descenso a los infiernos.
Una vida en apariencia normal y sujeta a normas muy específicas permite mostrarnos desde un humor negro, ácido (muy común en estos directores) como lo social a veces nos condiciona a ser impidiéndonos la libertad individual.
Una biografía que remite a una sociedad que hunde en sus raíces paradigmas que se contradicen con la frase inicial además de mostrarnos como la mirada del otro muchas veces condiciona a desarrollar nuestra propia identidad. Aquí se muestra como el yo es formateado por un afuera que a veces no manejamos (o no queremos ver).
Una vida de un tipo común que nos muestra la fotografía de una sociedad que aún no se permite ser libre.
Como vemos estas biografías del yo permiten mostrarnos la complejidad de la condición humana y por ende su fragilidad.
Para seguir pensando en esto mientras vemos más biopic (y por ende más cine).
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)




No hay comentarios.:
Publicar un comentario