Se celebra el dìa del maestro y mientras voy terminando una jornada de
actos, reuniones, salutaciones varias y algùn que otro brindis mi
cabeza divagaba sobre el oficio del enseñar...
Me preguntaba que nos lleva a elegir esta profesiòn, esta tarea que
significa estar al frente de un grupo de gente que no sòlo necesita
saber algo, acreditar algùn conocimiento sino que tambièn necesita
alguna que otra herramienta para el vivir cotidiano. A veces todas las
herramientas, a veces el afecto, el cariño y el abrazo fraterno que
està ausente o directamente no existe.
¿Que hace que uno tenga ganas de pararse frente a un grupo de
adolescentes, tratar de empezar un diàlogo y una relaciòn que tendrà
un tiempo finito en el año escolar pero que tal vez pueda perdurar
años y años en la cabeza de esa persona?
¿Que me interesa màs a mi?? Quedar en el aquì y ahora del libro de
temas o trascender eso y habitar por un tiempo esa cabeza que durante
meses nos escuchò hablar y ser parte del paisaje habitual del colegio
secundario, de la carrera terciaria o de los primeros años de la
facultad...
¿Porque aùn, despuès de una dècada de trabajo en la docencia, sigo
eligiendo esta tarea como profesiòn de fe?
¿Porque sigo teniendo, pese a todos los comentarios adversos del
afuera, esperanzas en esas caras que aùn confìan en que uno desde acà
pueda enseñarles algo?
¿ Porque aùn uno sigue convocando auditorios o receptores àvidos de escuchar?
¿ Porque aùn uno tiene ganas de enseñar?
y podrìa seguir con tantìsimos interrogantes que uno puede hacerle a
la parte laboral de la vida, pero hay una respuesta a esas preguntas y
creo que son las que me mantienen aùn en carrera y al menos para mì
vital, vivo y vigente....
Creo que uno debe apasionarse con lo que hace, debe interesarle la
actividad que desarrolla no tanto por lo que gana en dinero como
cuanto lo que genera en otras cosas.
Y creo que la pasiòn por el enseñar, por el informar y de tanto en
tanto, formar mentes abiertas, libres y felices es lo que a mì me
mantiene en carrera.´
Y este dìa del maestro quiero agradecer a todos aquellos que alguna
vez pasaron por alguna aula en donde yo diera clase o impartiera mi
verborragia habitual, porque es gracias a ellos que uno pudo llegar a
ser lo que es,
Es gracias a estos años de trabajo, de compartir temporadas completas
o acortadas en donde uno aprendiò a tomarle el pulso a este trabajo
que es ùnico e impagable.
Porque nos permite tomarle el pulso a la vida cotidiana en un momento
de la vida donde la energìa es plena y vital.
Por eso uno elige tambièn este trabajo por esa vitalidad y contacto
con lo Real que ningùn otro trabajo tiene.
Por eso espero que este apasionamiento que ya lleva diez años siga
estando presente en mì como aquel primer dìa en que me pare tìmido
ante un grupo de alumnos. El dìa que falte espero tener la sinceridad
de retirarme a tiempo y no ser un mero fantasma de lo que fui.
Como ese maestro de la genial pelìcula francesa Los Coristas que
trèmulo entraba al internado donde trabajarìa y que termina yendonse
junto a Pepinot. Toda una declaraciòn de principios que aùn algunos
profesamos el dìa de hoy.
Como decìa mi querido padre Luis Alberto de la Cruz (maestro de
aquellos y que seguramente hizo que yo eligiera esta profesiòn desde
alguna estrella fugaz) en alguna tajeta que me legò y que remitìa a
otro grande " puesto a elegir mi profesiòn de fe elegi ser señor de la
quimera que vasallo del centavo"
Aùn sigo prefieriendo quimeras, sueños posibles y aquellos que aunque
sean imposibles se que voy a cumplir.
Feliz dìa para aquellos que los apasione el enseñar, el querer que el
otro sepa cada dìa màs y que lo que uno le brinda le sirva para la
vida.
Feliz feriado y a disfrutar de los festejos.
No hay vuelta atrás. La docencia se lleva en el alma. Y VOS SOS DE ESOS MON AMOUR.
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