Y se nos fue enero...
se nos acaba un verano que nunca fue para mí...
Mientras releo la despedida de hace un mes de esta operación me
sorprendo de todas las cosas que uno deseaba hacer y no sucedieron..
La vida siempre nos soprende de cualquier forma y nadie esta excento
de esas sopresas.
Lo bueno como digo siempre es aprender de ella, poder transformar lo
malo en cosas buenas y que nos permitan crecer, madurar y seguir
adelante despues de la tormenta.
Y lo que iba a ser un verano calmo, de descanso y de ocio se
transformó en semanas tórridas, en horas donde el tiempo tiene una
dinámica especial y uno va a contramano de la existencia.
Son horas aciagas y de un tempo cansino que habiamos visto miles de
veces en películas, series y en libros pero esta vez nos tocó ser
protagonistas directos.
La vida nos enseña cosas, nos prepara para tantas cuestiones menos
para soportar el dolor, la ausencia y la pérdida. Y en un minuto todo
eso se debe aprender de alguna forma..
Así es como suceden las cosas y uno que queda de este lado del río
debe aprender a convivir con todo eso de alguna manera.
Se nos fue un ser muy querido, alguien que me brindó todo lo que no
tenía y que nadie le había pedido.
Nos dejo de acompañar pero por suerte tuvimos la oportunidad de
disfrutar todos los momentos posibles, de decirnos muchas veces cuanto
nos queríamos y de poder agradecerle todo lo que hacia por uno.
Se me fue ese ser que empezó a noviar hace años con mi madre y que en
un tiempo se convirtió en el Vitín...
Me dió demasiado sin exigir nada a cambio y yo en el día despues de su
muerte se lo agradezco con mis palabras y mi corazón.
Quedan en mi corazón esos recuerdos ( los buenos, los regulares y los
no tan lindos pero que tambien son parte de la existencia), quedan en
mis retinas esos momentos que compartíamos casi a diario y que quedan
como fotos en nuestra memoria...
Son esas cosas las que uno encenderá cada vez que uno extrañe su
presencia, sus mensajes, sus ironías y esas cosas que hacían la vida
cotidiana.
Nos quedamos sin verano, sin esos eneros intensos en el lugar que él
amaba sobremanera y al que dedicó sus mejores energías y juventudes...
Nos quedamos sin verano, sin el rio y sin tu compañía diaria pero vale
decir que antes de partir hiciste mucho por nosotros. Y seguro que
desde alguna estrella nos guiará tu luz, tus retos y esa compañia que
a partir de ahora cambia de lugar...
Con algunas lágrimas sinceras,
con el agradecimiento eterno por todas las herramientas que me regalaste,
te despido sabiendo que donde estes harás de las tuyas y que estoy
contento porque ya no sufris más.
Y de esta manera también uno da comienzo a una nueva temporada de este
lugar que sirve como base de operaciones para gustos, deseos,
tristezas y alegrías...
Porque la vida es un conjunto de todo eso y es bueno que así sea...
Volvimos y empezamos a desandar nuevos caminos,
un pocos más solos, mas huérfanos pero con las pasiones intactas
queriendo todo de la vida,
porque de eso si estoy seguro que a la vida hay que disfrutarla minuto
a minuto, queriendo todo de ella, gozando a cada paso y celebrando
cotidianamente lo que está siucediendo ahora...


